jueves, 4 de enero de 2024

LLAMAMIENTO URGENTE A LOS CAUCANOS

 LLAMAMIENTO A LOS CAUCANOS 


LLAMAMIENTO URGENTE A LOS CAUCANOS Ni suenan ni truenan. Ni son los que están, ni están los que deberían ser. Esto es lo que, con mucha desazón, dolor y tristeza, tenemos que decir de los precandidatos y candidatos a Alcaldía de Popayán y Gobernación del Cauca. Y para colmo de males, los que todavía continúan de dueños de estas decisiones a espaldas de las reales necesidades y exigencias de la ciudadanía, no dejan que la inconformidad en sus propias filas aflore y se exprese libremente. Como decían los abuelos: “Ni rajan ni prestan el hacha” 

En unas condiciones tan lamentables por las que estamos pasando, nos parece que es una gran irresponsabilidad de las dirigencias de los Partidos y Organizaciones políticas, de las Organizaciones sociales y de lo que en general, se ha denominado el movimiento social en el Cauca, seguir jugando al grupismo, con la necesidad y la paciencia de los caucanos, montando precandidaturas y candidaturas de quienes, sin desconocerles sus cualidades y capacidades técnicas, profesionales y humanas que puedan tener, no recogen las aspiraciones de los electores ni los conocen. 

Ante semejante espectáculo deplorable, un grupo de ciudadanos de diferentes vertientes y tendencias políticas, hemos tomado la determinación de hacer pública la propuesta de constituir y construir una Convergencia Democrática, no alrededor de intereses personales o de grupos, sino como unificación de amplios sectores políticos y sociales en torno a unos programas de corto y mediano plazos viables y necesarios que permitan resolver progresivamente los más urgentes y graves problemas que padecemos y que no tendrán solución en la forma como se están manejando las instancias gubernamentales.

Llamamos a los caucanos en general, a las bases de los Partidos tradicionales que todavía subsisten, a los demás sectores políticos que se esfuerzan por salir adelante en condiciones muy difíciles por fuera de esos Partidos, a los sectores políticos alternativos que ven languidecer sus esperanzas en un ambiente cada día más enrarecido, a todos los que han abandonado esos Partidos tradicionales, a los grupos alternativos y a las organizaciones sociales que no han logrado consolidarse, a los que se han negado reiteradamente a participar en el ejercicio político-electoral y que ven pasar inexorablemente el tiempo sin que se realicen los sueños que abrigaron, y sobre todo, a ese importantísimo potencial electoral popular inconforme, alternativo y progresista que se expresó con Foro Alberto Tunubalá, Carlos Gaviria y ahora con Petro y Francia Márquez, a que no permitamos más manipulaciones groseras de la voluntad y capacidad de decisión del elector. A que nos revelemos contra esas prácticas inveteradas que han pervertido el noble ejercicio de la política como herramienta para alcanzar el progreso y desarrollo social colectivo, a que nos unamos, no alrededor de otro grupo de personas y sus intereses personales, sino alrededor de la solución de unas necesidades y problemas que no dan más espera, de unos fines como son los de sacar al Cauca de la postración en que se encuentra, de unos propósitos y objetivos de solución de problemas que exigen solución inmediata y de otros que pueden dar espera pero que no pueden seguirse relegando como ha venido sucediendo por tantos años. 

Entre estos problemas de solución inmediata proponemos los siguientes: 1-El problema de los bloqueos y taponamientos de la vía panamericana es de urgente solución. Es claro que las vías represivas no son la solución porque este es asunto de naturaleza económica y política. Pero tampoco la vía de las negociaciones y demasiadas concesiones a algunos sectores que han acudido a ese medio, ha resuelto la situación hasta ahora y no la resolverá mientras subsistan las causas que las originan. Se necesita un programa económico y político que saque a las comunidades indígenas, afrocolombianas y campesinas que han sido los actores principales en este caso, de la pobreza y miseria en que se encuentran. 2-Dentro de esa perspectiva, es de urgente solución la interconexión vial terrestre del Departamento. No podemos quedarnos esperanzados solo en la construcción de la doble calzada que, entre otras cosas, seguirá siendo objeto de bloqueos, si no hay soluciones a las necesidades anteriormente citadas. Prioritariamente se necesita la solución de las vías secundarias, terciarias, la conexión vial con los Deptos. de Putumayo, Nariño y Caquetá, mediante vías de primer orden y con los Municipios de la Costa Pacífica caucana; estas últimas deberán ser catalogas como prioridad nacional en materia económica, social y política. 3-Es de extraordinaria importancia dar el paso a promover la acción de movilización política y social, profunda, permanente y sostenida en torno a exigir la solución a los cultivos de uso ilícito. Popayán y el Cauca dolorosamente, en medio de la precaria situación en que se debaten, ven marcharse actores económicos porque no resisten más y ven como sus patrimonios se diezman o se agotan, sin solución a la vista porque la violencia los ahoga. Mientras la violencia generada y alimentada por el narcotráfico no se comience a solucionar, no hay esperanzas para el Cauca. 

Tal como están las cosas, es indispensable aceptar que, la “Paz Total” planteada por el Gobierno Petro, no podrá avanzar debido a las serias fallas de que adolece, tanto en su concepción, como en los pasos prácticos para llevar adelante las negociaciones, de las improvisaciones en el manejo de un asunto tan delicado como es ese, de la falta de un equipo político más idóneo que conozca a fondo los diferentes actores con quienes está negociando y que definitivamente evalúe con cuales se puede avanzar y negociar, y con cuáles no. Nos guste o no, en este caso, de parte nuestra y por supuesto, de parte del Gobierno, debemos entender que no queda más remedio que aplicar la política de “la zanahoria y el garrote”, es decir, premiar la disposición y decisión práctica y concreta a cesar el fuego y las actividades delincuenciales, y negociar, en los casos que se trate de negociación política, y a someterse a la justicia, en los que se trate de actividades simplemente de narcotráfico. La voluntad unilateral del Gobierno de proponer la paz y el cese el fuego, aunada a la incapacidad de los negociadores, la han aprovechado esos grupos armados para expandirse y copar más y más territorios. 

El Gobierno debe definir, con toda firmeza y claridad, quienes son los que realmente están dispuestos a negociar o someterse a la Justicia. Si esto no se da, por obligación, éste tiene que pasar a retomar, profundizar y llevar adelante en serio, la inteligencia militar y aplicar el garrote, con la contundencia que se necesita. Esta experiencia quedó suficientemente clara en las negociaciones anteriores de 2.016. Ya está vivida y no hay razón para desconocerla pretendiendo inventarse procesos que no dan resultado porque le ceden toda la iniciativa a quienes están interesados es en mantener un negocio que les proporciona inmensos recursos. 

Estos son algunos de los retos más urgentes que los caucanos debemos enfrentar de manera inmediata, si queremos generar y crear otra perspectiva política que nos devuelva la confianza y la esperanza de poder salir del atascadero en que nos tienen azotados esos problemas. Hay otros que solo es posible resolverlos a mediano y largo plazos y que son aún más graves, crónicos, generados unos por en el tipo de economía que se estableció en lo que hoy es territorio caucano, y otros que han sido generados por diferentes fuerzas sociales más recientemente. Entre estos tenemos: 1-La integración económica, política, social y cultural del Cauca, que no podemos reducirla solo a la integración vial del Depto. Ésta es parte importante de ella, pero no es suficiente porque esa integración, vista desde ese punto de vista, no es simplemente física. Este es quizá, uno de los problemas más graves que hemos heredado, nos hemos acostumbrado a él, y los que quieren seguir manejando la política con las maneras tradicionales, se hacen “los de la vista gorda” y tampoco les interesa resolverlo, porque, para ellos, solo se trata de mantener unas maquinarias locales que les garanticen los votos. 

El Cauca ha vivido por décadas en un aislamiento, en algunos casos, total, de unas zonas con otras, sin vínculos económicos y sociales. En este sentido, este aislamiento es, en primer término, económico, y en consecuencia político, social y cultural. Hoy, en pleno siglo XXI, olímpicamente nos damos el lujo de que no nos importe para nada, lo que significa la costa pacífica caucana para el desarrollo, no solo caucano, sino de todo el sur occidente y del país. Esta integración, vista así, es, además, política, social y cultural. Otro de los “cuellos de botella”, como se decía hace años para referirse a situaciones complicadas, a las cuales no se le encontraba solución a la vista, es el de la generación de energía propia en el Cauca. Si las comunidades indígenas y campesinas, pero con mayor razón, si se trata de emprender procesos industriales más avanzados, no cuentan con la energía suficiente y a costos cómodos, no será posible que avancen hacia el desarrollo de procesos asociativos, cooperativos y solidarios, como se ha propuesto, y algunas comunidades lo vienen haciendo con inmensas dificultades.

Y menos hay posibilidades de avanzar a procesos industriales más avanzados. Estamos pagando una energía supremamente costosa, en un Depto. que cuenta con una oferta de recursos naturales abundante para generar energía. Es necesario en este caso en particular, apoyar la lucha que los trabajadores del sector energético emprendieron hace 15 años por la defensa la Empresa CEDELCA, que es patrimonio de los caucanos, no de los grupos políticos tradicionales que la usufructuaron y saquearon, hasta que estaba al borde de la liquidación, logrando que esta siguiera siendo una Empresa pública y que no fuera privatizada. 

Por todo lo anterior, la Convergencia Democrática que proponemos es para realizar un trabajo muy duro, prolongado y persistente en dirección a buscarle solución a esos y otros atascos de los cuales no hemos podido salir, y con el manejo clientelista inveterado que se le sigue dando a las agrupaciones políticas que pretenden seguir en lo mismo, no hay esperanza de hacerlo. Sin lugar a dudas, esta Convergencia debe y tiene que abordar el proceso electoral que ya está ad-portas, aunque ya se están venciendo los términos. Es corto el tiempo que queda, pero hay que intentarlo. Y si bien son algunas personas que deben tomar la iniciativa y dar los primeros pasos, esta propuesta solo tiene sentido, en la medida en que, en ella, converjan todas las fuerzas que sea posible unir, acercar, compartir, siempre que estén de acuerdo con esa perspectiva de crear realmente una opción de futuro y nos comprometamos todos, a luchar y sacar adelante, estos y otros objetivos que, en el camino, encontremos que debemos incorporarlos al ideario de esta propuesta. 

A esta primera versión de LLAMAMIENTO A…, le hemos introducido algunos aportes que nos llegaron de caucanos que se han sentido identificados con el documento, han mostrado interés por aportarle y por su desarrollo. En su contenido, lo planteado aquí corresponde a EL FARO SOCIAL, pero por el momento, lo firman y respaldan algunas organizaciones sociales amigas y personas individualmente que han expresado su acuerdo. Sin embargo, lo más importante en esta propuesta política, es dejar establecido con toda claridad que ésta, va mucho más allá de EL FARO SOCIAL. Este estará en la Convergencia Democrática, la acompañará. Hará todo lo que esté a su alcance para que salga avante y por fortalecerla, pero en términos de decisiones políticas, éstas serán tomadas, ojalá de la manera más adecuada, por la Convergencia, no por EL FARO SOCIAL. 

De lograrse y concretarse la participación en el proceso electoral que está en marcha, él o los candidatos que se adhieran y se acojan la propuesta, no serán candidatos de EL FARO SOCIAL. Serán de la Convergencia Democrática y ésta definirá a quién o a quienes apoya, siempre y cuando se acojan a la propuesta y se comprometan a trabajar por ella. EL FARO SOCIAL es un sector político pequeño y débil todavía y no puede asumir la responsabilidad de cargar con todo el peso de la campaña. En lo que no debe caber duda es que EL FARO SOCIAL estará a todo momento acompañando el proceso en su conjunto, porque ésta Convergencia Democrática no tiene como único fin la participación político-electoral. Sus objetivos son de mucho mayor alcance. 

Cordialmente 


EL FARO SOCIAL 

Popayán, agosto 6 de 2.023














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