viernes, 8 de agosto de 2025

LO QUE VA DE PALOMA VALENCIA A FRANCIA MARQUEZ

 

 

LO QUE VA DE PALOMA VALENCIA A FRANCIA MARQUEZ

 La Vicepresidenta Francia Márquez, no solo rompió el silencio. Lo peor es que rompió también la lonchera. Y de qué manera. Y en qué momento. Es cierto que a veces, hay que romper hasta la lonchera, si es necesario. Pero no todos nuestros actos ni en todos los momentos, y tratándose de altos funcionarios del Estado, son justificables, y menos, podemos abrogarnos la facultad de ponerlos a la manipulación y que sean magnificados, como se ha hecho en este caso, cuando detrás de cada una de las aseveraciones lanzadas al aire sin sustento ni contexto concreto, se prestan para toda clase de comidillas fermentadas que gustan deglutir, a hocicazo limpio, en los corrales de los círculos mediáticos al servicio de la extrema derecha.

Y eso fue lo que hizo la Señora Francia Márquez. Servirle esas comidillas a Caracol Radio y Tv, a RCN, a Red + Noticias, etc., etc. y, a los sectores políticos de esa extrema derecha que esperaban hambrientos, el plato. El momento no podía ser mejor. Una paz total que no ha funcionado. Una elección de directivas del Congreso que no resultó tan a la medida de lo que esperaba esa extrema derecha. Un juicio penal que podía resultarle no favorable al gran jefe. Una extrema derecha en Estados Unidos que hostiga insistentemente a Gustavo Petro. El carnicero de Gaza, exterminando a un pueblo que ha sido puesto en completa indefensión y agonizando por el hambre, con una saña peor que la de los nazis en Alemania, Polonia y otros lugares. Todos sorbiendo y alimentándose de la comidilla fermentada del anti-Petrismo. Porque no tienen más de qué alimentarse. Exactamente igual que la Señora Francia Márquez, Paloma Valencia y María Fernanda Cabal.

Señora Francia Márquez. Esa sublime pieza literaria que lanzó contra Petro, de esa manera y en ese momento, es muy probable que le pueda significar otra Vice-Presidencia al lado de María Fernanda o de Paloma. En momentos de decadencia tan bárbara como los que estamos viviendo, nada está escrito. Todo es posible. Pero si debe entender que no puede seguir alimentándose de suspiros quejumbrosos y lastimeros. Esos quejidos se los escucharán muchos, pero se los creerán muy pocos. Al menos en los espacios de eso que tanto esgrimen para asustar a los inconformes como “izquierda”, no volverá a cosechar votos. Y no los recibirá porque no ha hecho absolutamente nada, ni siquiera por su tierra. Pero además de no hacer nada, sí elige bien con sus asesores, el momento para echarle la culpa Petro y a los demás.

Y qué hacer es lo que hay en el Cauca, sin necesidad de plata ni Ministerios, ni burocracia estatal. Entre otras razones, porque conquistar la igualdad económica, social y política se logra solo con transformaciones revolucionarias, no con Ministerios y burocracia. Pero a Usted, Señora Francia, lo único que se le ha ocurrido es la ocurrencia (perdón por la redundancia) de crear el Departamento del Pacífico, es decir, acabar de desvertebrar el Cauca. También la Señora Paloma Valencia planteó en algún momento que, aquí en el Cauca, había que crear otro Departamento aparte para los indios. Y el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) con su Decreto ATEA que le aprobó el gobierno actual y le firmó Petro, va por el mismo camino. No se nos escapa, y no se nos puede escapar a los caucanos y al país entero, el subliminal pero evidente sentido racista que encierran esas propuestas y normas. El racismo, esté en los blancos “aristócratas” que siempre se han abrogado el don de la estirpe noble española, o esté en los negros, o esté en los indios, es igual de detestable y siempre lo condenaremos, lo rechazaremos y lo combatiremos.

Desde 1.983, a pocos meses de sucedido el evento sísmico en Popayán, llamamos la atención e insistimos que no era solo Popayán la que necesitaba reconstrucción, sino todo el Cauca. En documento de la época, expusimos el desvertebramiento del Departamento y aislamiento de las diferentes zonas geofísicas y geoecosistémicas que lo componen. Cómo, una de éstas, estaba completamente aislada del resto, y cómo, otras iban en proceso de integrarse a otros Departamentos. Allí propusimos emprender un amplio Plan de integración física del Departamento mediante las vías de comunicación; de integración económica con propuestas de desarrollo productivo industrial, comercial y de servicios; y desde luego, de integración social y política.

Además, la Corporación Autónoma Regional del Cauca, creada en ese entonces, realizó un diagnóstico del Departamento que, en buena medida confirma lo que nosotros estábamos planteando, y propone un derrotero a seguir que también, en cierta medida, coincide con lo que estábamos proponiendo. Hoy, después de más de 40 años, vemos con profunda tristeza, que ese proceso de desvertebramiento del Cauca, continuó agravándose y sin perspectivas de solución; y lo que más produce, no solo tristeza, sino una gran frustración en las comunidades, es presenciar, en ese deprimente espectáculo desgarrador, a unos grupos armados delincuenciales, disputarse territorios en el Cauca a MORDISCOS; a unos llamados movimientos y organizaciones sociales deshechos y perdidos en el clientelismo al menudeo, y unos grupos y actores políticos de mentalidad parroquial, aferrados a la defensa de sus clientelas locales, autoilucionándose candorosamente con la idea de que están haciendo resistencia para enfrentar a los grandes poderes externos, cuando, al menos, algunos de ellos, consciente o inconscientemente, hacen parte de esos poderes. Pero ese proceso de languidecimiento y despedazamiento del Cauca ya está llegando a su fin, sin que ellos quieran verlo, oírlo y sentirlo.

Nada hay más frustrante y desmoralizante para las comunidades, que hablarle, clamarle y porfiarle a una congregación de sordos, no por razones físicas o fisiológicas, sino porque no quieren oír el clamor de amplios sectores políticos y sociales que han insistido y, aún abrigan la esperanza, de poder encontrar eco a sus reclamos, a quienes estén dispuestos a asumir un nuevo liderazgo político que saque al Cauca del despedazamiento a que lo han conducido la politiquería y la desidia. Porque este es el problema central a resolver, el de convocar a un nuevo liderazgo de conjunto, que dote al Departamento y a todos sus componentes físicos, geoecológicos, políticos, sociales y culturales, de una propuesta común, claro está, sin desconocer ni desplazar lo particular y propio de cada cual.

La realidad es que los viejos gamonalatos, para sus propios intereses, claro está, mantenían el vínculo y la unión del Departamento; pero en la medida en que éstos fueron despareciendo y reemplazados por los gamonalitos locales que hoy existen, la dispersión se agravó, y unir el Departamento en esas condiciones, sin superarlas, es prácticamente imposible. Este es un ambiente en el que todos, unos más que otros, pretenden unir al Departamento y que los demás se unan, pero alrededor de lo suyo, de su grupo y su sector, o a lo sumo de su zona. Y eso es totalmente absurdo e imposible. Por eso, nos parece absolutamente absurdas e inaceptables, las propuestas de las Señoras Paloma Valencia y Francia Márquez de, ya no solo acabar de despedazar el Cauca, sino terminar enfrentando unos pedazos contra otros. No será otra cosa lo que se obtiene por ese camino, porque además de las connotaciones racistas que conllevan, su perfil político y social es profundamente reaccionario.

 A finales de la década de los años 90 del siglo pasado, volvimos a insistir sobre el particular, cuando ya los estragos que iba dejando la aplicación del modelo neoliberal y la globalización que impusieron los superpoderes económicos mundiales, eran evidentes. Y desde 2.017, en EL FARO SOCIAL, hemos insistido en este aspecto en particular, ya con mayor conciencia de que, en el Cauca, confluyeron, de manera perversa, decadencia y ruina del poder terrateniente que ya no pudo sostenerse más amamantado en la renta del suelo, en el que había perpetuado unas relaciones de producción del siglo XIX, con la posmodernidad del ¡Bienvenidos al Futuro! Y en esa conjunción perversa, en la que unos actores agónicos van dejando libres los espacios y el “prospero” y “eficiente” modelo neoliberal los va ocupando, en unos casos de manera directa, en otros, permitiendo que sean los mismos autoaurelados héroes que ayer se batieron a muerte contra ese poder terrateniente, y que hoy siguen batiéndose “a muerte”, pero ya no con ese poder real, sino con el fantasma del mismo, a que lo reemplazaran, y de paso, le desbrozaran el camino al modelo. Sin embargo, está todavía por ver, si es a ese poder terrateniente real al que reemplazaron, o es al fantasma del mismo al que los puso el modelo a substituilo, y a cada paso, los despiertan a sobresaltos las pesadillas.

¿O no es cierto que, el Norte del Cauca lo invadieron de caña de azúcar directamente los empresarios de ese renglón de producción por las ventajas que les ofrece la región? ¿Y no es cierto que allí afluyeron empresarios de otros ramos en la década de los años 90 porque, uno de los restos de ese poder terrateniente, ya sin nada que ofrecer, les abrió la puerta con una ley para beneficiarlos? ¿O estamos mintiendo? ¿Y no es cierto que el movimiento indígena todo, que puso una cuota bastante alta para derrumbar ese poder terrateniente, abandonó el Decreto 1811 que les garantizaba la atención gratuita a todos los comuneros con el único requisito de la constancia del cabildo de pertenecer a una comunidad, en la Red Pública Hospitalaria, y se dedicaron a crear empresas de salud, convirtiéndose en los mejores agentes sociales del modelo, no solo en el Cauca, sino en todo el país? ¿Y no es cierto que muchas otras organizaciones de otros sectores sociales hicieron lo mismo, pero con el agravante que buena parte de esos “emprendimientos” fueron a parar a manos de las grandes empresas de salud? ¿O habrá alguien que pueda argumentar que estas son falsas acusaciones? ¿O que es que, a nosotros, como a Petro, nos encanta polarizar?

 Desde nuestro espacio político de EL FARO SOCIAL, y desde mucho antes, hemos planteado los componentes básicos para la integración económica, política, social y cultural del Cauca; además, esos componentes los hemos complementado con otros dos igualmente importantes y, en cierta medida, definitivos para poder avanzar en ese gran objetivo de integrar al Cauca. Se trata, primero, de la propuesta que hiciera otro sector político denominado EL CONGRESO DE PUEBLOS, de crear los Territorios Interétnicos e Interculturales, la cual concuerda mucho con la otra propuesta nuestra que a continuación explicamos; y segundo, hemos planteado que, a la par que vamos reconstruyendo los procesos sociales y políticos y de la integración físico-política del Cauca, debemos avanzar en un proceso de integración Intercultural, no simplemente para sostener y mantener las expresiones culturales existentes, sino principalmente orientado a crear una cultura común que consolide la identidad de todos, sin borrar o excluir las propias existentes.

Como es apenas obvio, esta es una concepción, un método y un procedimiento radicalmente opuestos al de las Señoras Paloma Valencia, Francia Márquez y el CRIC, para quienes la integración del Cauca solo se puede hacer, creando guetos por razones étnicas o de color de piel que, en el ambiente de debilidad política en que nos encontramos las fuerzas políticas democráticas, es posible que tome fuerza y se convierta en un hecho de consecuencias aún más desastrosas de las que ya tenemos de sobra. Con todo el sentido solidario que nos ha animado y nos anima, le hacemos un ferviente llamado a todos las personas, grupos, organizaciones y sectores políticos y sociales conscientes y democráticos, a que hagamos conciencia de que las propuestas de estas Señoras y el CRIC, no son tan “traídas de los pelos”, como aparentemente nos puede parecer; no; esas propuestas son totalmente funcionales al modelo neoliberal que tantas desgracias nos ha traído a los pobres y tantas dichas y bendiciones le ha reportado a esos grandes poderes económicos extranjeros y nacionales. Y lo es así, porque uno de sus procedimientos para imponer sus decisiones y poderes, es destruir, desorganizar, desarticular y desvertebrar todo aquello que le pueda ser incómodo a sus propósitos, y a los que les permite sobrevivir, es porque no le incomodan o son funcionales a sus objetivos. Esto lo viene haciendo no solo en el Cauca, sino en todo el país y en el mundo entero. Solo que nuestras angustias, premuras y penurias, no nos dejan ni nos dan tiempo para observar y pensar sobre lo que está sucediendo.

Nuestro vocero, EL FARO SOCIAL, es un ejemplo claro y palpable de lo que estamos planteando, proponiendo y haciendo. En él compartimos negros, indios, mestizos y, en el momento que lleguemos donde hay predominio de población blanca o de origen blanco, podrá hacer parte de la manera más normal, porque estamos construyendo no solo identidad ideológica y política, sino también cultural Somos de la región. Nos hemos levantado sobre la base de todas las diferencias existentes en la cuna de donde salimos y, con todo ello, no nos hemos quedado alienados y enamorados de esas diferencias. Esa es una riqueza, pero nuestro patrimonio común está por construir. A eso es que estamos dedicados. Seguiremos inflexibles por ese camino, sin dejarnos doblegar por las dificultades ni intimidar por las hostilidades. Tenemos el convencimiento sólido de que la razón está de nuestro lado. Por ello, nuestro lema ha sido, es y será:


¡¡RESISTIR, ¡INSISTIR, PERSISTIR Y RECONSTRUIR HASTA VENCER!!

 

¡¡LLAMAMOS A LOS CAUCANOS A LUCHAR POR LA INTEGRACIÓN FÍSICA, ECONÓMICA, POLÍTICA, SOCIAL Y CULTURAL DEL CAUCA SIN RACISMOS DE NINGUNA ESPECIDE!!

 


EL FARO SOCIAL

Popayán, agosto 5 de 2.025

 

           

 

EL "COROLARIO DE TRUMP" ESTÁ EN MARCHA

  Compañeros de EL FARO SOCIAL, simpatizantes, amigos y lectores; por la trascendencia de los acontecimientos sucedidos en Venezuela el 3 de...