Adjuntamos el documento de Camilo González Posso, porque consideramos que aporta al esclarecimiento de los motivos y razones de la guerra que libran los bloques imperialistas en Ucrania.
Se escala la guerra imperial
de reparto entre potencias capitalistas
No a la guerra, no a la alianza
militar heredada de la guerra fría, ni nuevos bloques militares de potencias hegemónicas,
no a las invasiones a otros países,
no a los bloqueos económicos contra Estados y pueblos. No a la doctrina del intervencionismo preventivo para combatir enemigos
en cualquier país. Sí a la desmilitarización, sí al respeto
a la soberanía y autodeterminación. Sí al desarme, al
confinamiento y eliminación de armas
atómicas. Sí a los medios pacíficos y diplomáticos para resolver conflictos internacionales. (Lista de principios,
2022)
Por
Camilo González Posso, presidente de Indepaz
Bogotá
D.C. 28 de febrero de 2022 Notas para el Conversatorio
Las noticias nos abruman con las imágenes
de guerra entre las fuerzas invasoras rusas en
Ucrania y una precaria pero persistente resistencia de los partidarios del
gobierno de Zelensky. La ocupación
rusa cuenta con el respaldo de millones de ruso parlantes que viven en la parte oriental
y choca con la mayoría
de la población que suma los ucranianos pro-occidente, antirusos y
defensores de la independencia de su país de
cualquier potencia extranjera. Las sanciones de Estados Unidos y de
países de la OTAN se han concentrado en fuertes medidas
económicas de bloqueo, en movimiento de tropas
hacia Polonia, envío de armas y amenazas de Turquía de cerrar el paso del Mar Negro al Mediterráneo que sería un duro golpe
a Putin. Lo más divulgado en la escalada en
los primeros días han sido las batallas por la toma de Kiev y otras ciudades
con centenares de muertos y la orden
terrorífica de Putin de poner en alerta máxima a sus fuerzas estratégicas
incluidas las atómicas.
Esta mirada inicial a la guerra en
Ucrania puede ocultar la dimensión de un conflicto
que es mucho más que otra muestra del choque entre Rusia y la OTAN, y más que una operación
supuestamente orientada a proteger unas regiones – Donest y
Lugansk – que se constituyeron como repúblicas
independientes después de soportar años de agresión
con miles de muertes.
Tal vez se comprende mejor esta situación si se encuadra en la historia de disputas entre potencias capitalistas por
el reparto de posiciones y mercados en Europa
del Este después de la desaparición de la URSS (1991) y del pacto de
Varsovia y se analiza el reacomodo
darwiniano del capitalismo mundial en esta nueva etapa planetaria de catástrofe económica y pandémica. Como en una mala película de Juego de
Tronos se ha desatado una guerra de
rapiña en el mundo, entre imperios, potencias y grandes conglomerados.
Son hilos entrelazados de una misma
historia que lleva a la poli-crisis actual: crisis del desorden posguerra fría y sus acuerdos militares, crisis de la hegemonía unipolar post URSS y del papel de EE. UU como gendarme del mundo, emergencia en disputa de nuevas potencias e imperios, crisis
de la energía y exacerbación de las guerras por recursos, choque de esta civilización contra la Gaia, catástrofe
de la economía mundial acelerada por la pandemia y lucha por un nuevo reparto en la “nueva
normalidad”.
1.
El desorden posguerra fría y la crisis de sus acuerdos
militares
Se ha repetido
que el derrumbe de la URSS en 1991 desbarató
todo el “bloque socialista”
agrupado en el COMECOM y en el pacto militar dirigido por Moscú (Pacto de Varsovia). Se formaron rápidamente 14
repúblicas independientes que salieron en desbandada
a buscar alianzas con Europa y Estados Unidos para pasar del estatismo soviético
al capitalismo. El modelo de referencia fue la democracia representativa corporativa
y sus monopolios de producción, finanzas y mercados. Y para la acelerada transición se conformó una élite
capitalista con oligarcas emergentes que se apropian de bienes estatales o se forman como aliados de las inversiones
externas. Rusia se precipitó en el
caos ordenado por mafias y nuevos
oligarcas que imponían con violencia
su capitalismo salvaje. V. Putin se
encargó desde 1991 de re institucionalizar a Rusia y del desorden mafioso se va pasando a un capitalismo
nacionalista/oligárquico, bendecido por la iglesia ortodoxa que se torna en una
cuasi religión oficial.
El triunfo de Estados Unidos y de sus
aliados europeos en la confrontación al soviet-comunismo
les permite lanzarse al reparto de las repúblicas y de la economía de Europa del Este. Y lo hacen combinado
todas las formas de dominación. Entran masivamente las multinacionales, el
Fondo Monetario Internacional y, en lugar de
desmilitarizar las relaciones internacionales, aprovechando
dos décadas de bancarrota y reconstrucción de Rusia, también
se expande la OTAN como gran aparato
militar hegemonizado por
Estados Unidos para mantener el régimen de posguerra en Europa y ahora anexando a esa alianza militar a
casi todos los países del Este europeo. Ha sido una historia de incumplimientos comenzando por el olvido
del compromiso de Bush con Gorbachov de no ampliar la OTAN al
este a cambio de que Moscú aceptara la unificación
de Alemania (Chomsky, 2022) hasta la ruptura del Acuerdo de Minsk con la anexión
de Crimea a la Federación Rusa.
Figura 1. Proceso de expansión de la
OTAN -1999 a 2020
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/OTAN#:~:text=En%20teor%C3%ADa%2C%20estaba%2 0destinada%20a,OTAN%2C%20nuevos%20pa%C3%ADses%20fueron%20sum%C3% A1ndose.
Como había desaparecido el enemigo que
le dio razón de ser en 1947, la OTAN sigue
viva después de disuelta la URSS para simbolizar el predominio militar de EE. UU. en la lucha contra nuevos enemigos,
encarnados en el terrorismo internacional y en
quienes entraban en disputa de recursos estratégicos. Las hazañas más
notables de la OTAN han sido la
invasión y guerra en Afganistán que duró 20 años hasta su derrota en 2021 y la llamada “intervención humanitaria” con bombardeos en Yugoeslavia en 1999.
En 2011 la OTAN actuó en la invasión
a Libia y respaldó la toma de Trípoli. A este relato
Noam Chomky (2022), el reconocido catedrático emérito del MIT, le agrega que,
No es necesario hablar de Irak: la agresión estadounidense
enfureció a casi todo el mundo. Los
ataques de la OTAN a Libia y Serbia, un bofetón ambos en la cara de Rusia durante su fuerte declive en los
años 90, se revisten de honestos términos
humanitarios en la propaganda norteamericana. Todo ello se disuelve rápidamente al ser objeto de examen, como se ha documentado ampliamente
en otros lugares. Y no hace falta revisar el rico
historial de veneración de los
Estados Unidos por la soberanía
de las naciones.
Como puede verse en el gráfico la
expansión de la OTAN hacia el este se da primero
al ritmo del acercamiento de las nuevas repúblicas a Europa y para consolidar su transformación capitalista, pero pasa a ser un mecanismo para
contener a Rusia capitalista en su
política de recuperar nexos con los estados de Europa del Este y en especial para disputar la influencia en
Ucrania. En 2014 EE. UU promueve el golpe de
Estado contra el presidente ucraniano que vacila en el ingreso a la OTAN
y se inicia un periodo de crisis y
confrontaciones armadas que se prolonga hasta hoy. La reacción de Rusia fue apoyar a las mayorías prorusas
en Crimea y en la región del Donbass.
Después de un plebiscito promovido
y apoyado desde Moscú, Crimea decide ser parte la Federación Rusa. Al mismo tiempo se
declaran las repúblicas de Donest y Lugansk que son desconocidas por el gobierno de Ucrania.
1. Ucrania debe tener derecho
a elegir libremente sus asociaciones económicas y políticas, incluso
con Europa.
2. Ucrania
no debería unirse a la OTAN, una posición que asumí hace siete años, cuando se planteó por última vez.
3. Ucrania
debe ser libre de crear cualquier gobierno compatible con la voluntad expresa de su pueblo. Los sabios
líderes ucranianos optarían entonces
por una política de reconciliación entre las diversas partes de su país. A nivel internacional, deberían
adoptar una postura comparable a la de
Finlandia. Esa nación no deja dudas sobre su feroz independencia y coopera
con Occidente en la mayoría
de los campos, pero evita cuidadosamente la hostilidad institucional hacia Rusia.
4. Es
incompatible con las reglas del orden mundial existente que Rusia se anexione Crimea. Pero debería ser
posible poner la relación de Crimea con Ucrania sobre una base menos tensa. Con ese fin, Rusia reconocería
la soberanía de Ucrania sobre Crimea. Ucrania
debe reforzar la autonomía de Crimea en las elecciones celebradas en presencia
de observadores internacionales.
(ver https://www.notiar.com.ar/index.php/internacionales/117536-henry-kissinger-para-resolver- la-crisis-de-ucrania-hay-que-empezar-por-el-final-por-henry-a-kissinger-5-de-marzo-de-2014 )
Ya se sabe que no hubo acuerdo y el
nuevo gobierno reivindicó el derecho no solo
a ingresar a la Unión Europea sino a la misma OTAN con las implicaciones sobre ubicación
de bases y cohetes en la frontera con Rusia. La anexión de Crimea a Rusia y el apoyo al independentismo en la región
del Donbass fue la respuesta de Putin que vio
en peligro la base de su armada en Sebastopol y con ello la ruta en el
Mar Negro y al Mediterráneo.
Noam Chomsky
comenta en la ya citada
entrevista del xxx que,
Hay, de hecho, una cualidad surrealista en el rechazo de
los Estados Unidos a la neutralidad
al estilo austriaco para Ucrania. Los responsables políticos de los Estados Unidos saben perfectamente que la
admisión de Ucrania en la OTAN no es
opción en un futuro previsible. Podemos, por
supuesto, dejar de lado las ridículas
posturas sobre la santidad de la soberanía.
Así que, en aras de un principio en el que no creen ni por un momento, y en pos de un objetivo que saben
inalcanzable, los Estados Unidos se arriesgan a lo que puede convertirse en una traumática catástrofe. A primera
vista, parece ininteligible, pero hay cálculos
imperiales plausibles. (2022)
Antes de preguntarnos por los “cálculos
imperiales plausible” que han llevado a Estados
Unidos a negarse a un acuerdo sobre neutralidad de Ucrania ante la OTAN, independencia de Rusia y aceptación de
Crimea como parte de la Federación Rusa, hay
que preguntarse por el impacto
que produce en medio de la guerra de ocho años desatada después del golpe de estado de
2014, el que el gobierno de Zelensky haya promovido una reforma a la constitución de Ucrania en la cual se establece
la autorización para tramitar
el ingreso a la OTAN e incluso para la instalación de bases nucleares
en este país (Dato Ahilesva,
2022). Sobre este tema cabe recordar la información de EuroNews del 14 de febrero de 2022 según
la cual ““Este rumbo no sólo
está reflejado en la Constitución, sino que cuenta con el
pleno consentimiento de las autoridades y la sociedad”, dijo a Reuters
el portavoz Sergii Nykyforov”. (ver https://es.euronews.com/2022/02/14/ucrania-crisis-diplomacia )
2.
Los cálculos imperiales
La prueba de fuerzas en Ucrania es parte de una
confrontación de potencias en el escenario
mundial en la cual las decisiones las toman las partes más fuertes haciendo cálculos en el conjunto y en función de
intereses estratégicos. Desde esa perspectiva
puede releerse la pregunta del ¿Por qué Rusia decide invadir a Ucrania
asumiendo grandes costos y a riesgo de una escalada
bélica con amenazas
de uso de armas nucleares? ¿porqué Estados Unidos y sus
aliados en la OTAN, conociendo desde tiempo
atrás los planes de invasión
de Ucrania por Rusia se rehusaron a un acuerdo
y prefirieron dejar que su aliado externo asumiera solo la
guerra?
Para aproximarnos a la respuesta, en lo
que concierne a Rusia hay que tener en mente
la recomposición del capitalismo nacional que acelera Putin desde principios de siglo con la idea de recuperar parte del
imperio perdido con la disolución de la URSS,
iniciando por los países vecinos de mayor presencia rusa y con
posiciones estratégicas para la
seguridad nacional. Desde el año 2008 se fortalece Rusia como potencia militar hasta el punto de ser hoy considerado en
el segundo lugar después de Estados Unidos y
seguido por China. En cuanto a armas nucleares Rusia está en el primer
lugar, por encima de EE. UU y lleva
ventaja en tecnologías de cohetes hipersónicos que tienen cinco veces
la velocidad del sonido.
Fuente:
https://gestion.pe/mundo/guerra-rusia-ucrania-estos-son-los-misiles-aeronaves-y-todas-las-armas-que-usan-desde- ambos-lados-en-el-conflicto-belico-rmmn-noticia/
Ese poderío militar pesa al lado de la
OTAN indicando que un enfrentamiento de mayor
escala tiene grandes riesgos para todos, incluso teniendo en cuenta que la OTAN cuenta con el doble de aviones de combate
(3.891 vs. 1.511 en 2020) y que Rusia supera
a la OTAN en tanques y vehículos
blindados.
El poderío militar, la industria de
guerra y la producción de petróleo y gas han
sido las palancas de la recuperación rusa en la era de Vladimir Putin.
Visto en conjunto el poder como
potencia sigue lejos de Estados Unidos, China y los países líderes de Europa (Alemania, Reino Unido, Francia e
Italia). Pero la proyección del poder ruso, con
mentalidad de imperio, se ha hecho sentir en las guerras en Chechenia (1994 – 2009), la incursión
en Georgia en 2008, la anexión de Crimea ya comentada, la defensa a ultranza de sus posiciones en Siria
incluida la mayor base militar en Tartus que es puerto en el Mediterráneo. Ha sido con la industria militar y
los hidrocarburos que ha ampliado negocios
en varias fronteras
e incluso en América Latina,
con venta de armamento a Brasil,
Argentina, Colombia, Venezuela, entre otros.
Las grandes reservas de gas y petróleo
le han permitido a Rusia volverse proveedor de
varios países de la Unión Europea, reemplazado en mucho la oferta desde el
oriente medio o el norte de África.
El 30% del gas que consume Europa lo suministra Rusia por gasoductos que atraviesan Ucrania
y Biolorusia y por el NortStreem que llega directamente a Alemania por el Báltico,
reforzado ahora por el NortStreen 2 que va paralelo
al primero y que se encuentra suspendido. Para algunos países la dependencia de las importaciones rusas de gas está
entre el 50% y 80% de su consumo interno como
ocurre con los países de Europa del Este. Alemania, Italia, Suecia,
Bélgica y Países Bajos importan
entre el 30% y el 50%
del gas que consumen y tienen
suministro ruso.
Fuente: https://desenchufados.net/europa-necesita-gas-ruso/
En estos escenarios Estados Unidos se ha resentido por la
penetración de Rusia en Europa, que
se suma al incremento de negocios con China que incluyen esferas de alta tecnología.
3.
Reacomodos ante la crisis económica
mundial y en perspectiva de la “nueva
normalidad” post Covid
La guerra en Ucrania y la prueba de fuerzas entre Rusia con
Estados Unidos y sus aliados se da en un contexto
de crisis económica
mundial en la cual las grandes potencias
se encuentran debilitadas interiormente, en forma
desigual, pero con
estrategias de competencia exacerbada para lograr las
mayores ventajas en el nuevo orden
post pandemia. Entre Rusia y Estados Unidos o con respecto a la Unión Europea existe una desproporción en poderío general
que tiene consecuencias estratégicas desfavorables para Rusia si se escala la confrontación y el bloqueo.
El peso del extractivismo y el
rezago tecnológico de Rusia limitan su capacidad para sostener una guerra larga en Ucrania y menos aún para
escalarla a otras zonas de Europa.
Pero al mismo tiempo Estados Unidos se
encuentra en un momento critico de su economía
interna, resentida por la catástrofe económica asociada a la pandemia, con altas tasas de inflación devaluación del
dólar, alto endeudamiento y déficit fiscal, a lo que se suma la critica polarización entre demócratas y
republicanos. En relación a la crisis
en Ucrania esto significa que Estados Unidos no está en buenas condiciones para meterse
en una guerra en Europa comprometiendo tropas y su poderío
militar.
En el panorama
mundial lo más destacado en el juego de poder es el fortalecimiento
de China que ha logrado ubicarse en segundo lugar, después de Estados Unidos, disputando mercados en áreas
importantes de alta tecnología y en las industrias de punta de la computación, la inteligencia artificial y otras dimensiones de la revolución digital. La dinámica actual de
la competencia entre potencias muestra el debilitamiento
de la hegemonía de los Estados Unidos y la perspectiva no lejana de emergencia de un polo más fuerte en Asia,
con papel destacado de un eje liderado por China
y en el cual gravitaran India, Rusia, entre otros. No ha pasado desapercibido
el avance de China en Latinoamérica
con grandes inversiones en Brasil, Chile, Argentina y la inclusión de las principales economías de la
región en la llamada “ruta de
la seda”.
En medio de este panorama el peligroso
juego de imperios está colocando el poder
militar para recomponer alianzas en un lado y en otro para consolidar
posiciones estratégicas en el panorama
global. No es ajena a este forcejeo
el incremento de fricciones
en el Mar de China y el Indopacífico que va creciendo en este 2022 por las iniciativas de Joe Biden de reactivar el
llamado Diálogo de Seguridad Cuadriliteral –
QUAD con India, Japón y Australia y el Aukus con Reino Unido y
Australia. La agenda incluye fortalecer lazos para contrarrestar cualquier papel del nuevo gobierno
de Afganistán en la
geopolítica regional y dar mensajes a China con la presencia de fuerzas conjuntas del AUKUS en movimiento de
naves e incluso de submarinos nucleares. Las
alianzas militares y el aumento
de fricciones y de incidentes van de la mano de reacomodos económicos en los cuales los ganadores son las grandes potencias.
4.
Alineamientos y des alineamientos en América Latina
Ante la guerra en Ucrania y la confrontación de potencias
se han definido posiciones de los gobiernos
de América Latina con declaraciones de la mayoría
en contra de la intervención militar de Rusia en Ucrania.
Venezuela, Cuba y Nicaragua han tomado partido
por Rusia con el argumento de la existencia de un plan de agresión de la OTAN que atenta contra intereses vitales de esa
Federación. Brasil ha sido más cauteloso, pero
se inclina más por el apoyo a Putin y Argentina condena a medias el
ingreso de tropas rusas a Ucrania.
En Colombia ha sido rápido y beligerante el apoyo del
gobierno de Iván Duque a la OTAN y la
puesta a disposición de los Estados Unidos para la defensa de los intereses tanto en Europa como en Latinoamérica. El
gobierno y sus aliados a la derecha han aprovechado
la situación para elevar el tono contra el régimen de Maduro en Venezuela, acogiendo el discurso de la
administración Biden de enfrentar las maniobras abiertas y encubiertas de potencias extracontinentales, que incluyen en particular a Rusia y a China.
La frontera con Venezuela es vista por
el gobierno como zona de fricción, de operaciones
militares y guerras encubiertas no solo por la presencia de grupos armados como el ELN y disidencias de las FARC. Y en la coyuntura electoral se acusa
a Rusia de planear acciones cibernéticas para alterar los resultados en contra de los candidatos
de la derecha. No cabe duda de que las elecciones presidenciales en
Colombia se han convertido en asunto
de interés para la seguridad nacional de los Estados Unidos y para sus pretensiones de promover un cambio de
régimen en Venezuela que les permita mejores condiciones en el reparto de las más grandes
reservas de petróleo
del mundo.
Colombia aparece como el mejor aliado de los Estados Unidos
en Latinoamérica, que puede
ser útil para recuperar el terreno perdido y en un panorama en el cual se le han desalineado la mayoría
de los países, incluidos Chile, Argentina, Bolivia,
Perú, Honduras y México. En esa
lógica, un triunfo de Lula en Brasil y
de Petro en Colombia lo aprecian como un problema
mayor para la reconquista de Latinoamérica y el
freno a China en la región.
Las organizaciones sociales
y políticas en Colombia y en buena parte de América Latina han sido tomadas por sorpresa por los vertiginosos acontecimientos en la crisis ucraniana y el conflicto de
Rusia con la OTAN. Prima el desconcierto y la
confusión, sobre todo cuando se maneja la lógica de alienarse con algunas de las partes
en contienda. Por
eso es importante destacar el análisis de la crisis en su complejidad, sin caer en las lecturas ideológicas que,
en lugar de una guerra de reparto entre imperios y potencias, creen que en el caso Ucrania se está en una
prolongación de la guerra fría, en un
enfrentamiento entre democracia y totalitarismo y peor aún entre capitalismo y socialismo. En semejante panorama la
invitación es volver a valores básicos del derecho internacional a la luz de los
cuales recordamos algunos
principios:
No a la guerra, no a la alianza
militar heredada de la guerra fría, ni nuevos bloques militares de potencias
hegemónicas, no a las invasiones a otros
países, no a los bloqueos económicos contra Estados y pueblos. No a la doctrina del intervencionismo preventivo para combatir enemigos
en cualquier país. Sí a la desmilitarización, sí al respeto
a la soberanía y autodeterminación. Sí al desarme, al confinamiento
y eliminación de armas atómicas. Sí a
los medios pacíficos y diplomáticos para resolver conflictos internacionales. (Lista de principios, 2022)
Siguiendo principios como esos podemos acercarnos al
diálogo que se agiganta en Colombia, Latinoamérica
y el mundo frente a la grave crisis y amenaza de escalamiento hasta limites nunca vistos. Si se trata de
tomar posición la opción del pacifismo de principios, sin alineamiento en la guerra de potencias,
puede ser el camino.
Referencias:
Noam Chomsky, 2022. https://sinpermiso.info/textos/el-enfoque-de-los-eeuu-respecto-a- ucrania-y-rusia-ha-abandonado-el-ambito-del-discurso-racional
Kissinger, 2014. https://www.notiar.com.ar/index.php/internacionales/117536-henry-kissinger- para-resolver-la-crisis-de-ucrania-hay-que-empezar-por-el-final-por-henry-a-kissinger-5-de- marzo-de-2014 )
https://especiales.gestion.pe/conflicto-ucrania-y-rusia-un-enfrentamiento-desigual-armamento- europa-militares-putin-multimedia-nndd/index.html
BP
de World Energy 2020. https://www.catorce6.com/actualidad- ambiental/internacional/19223-los-paises-con-las-mayores-reservas-de-petroleo-en-el-mundo
Fuente: https://desenchufados.net/europa-necesita-gas-ruso/
https://gestion.pe/mundo/guerra-rusia-ucrania-estos-son-los-misiles-aeronaves-y-todas-las- armas-que-usan-desde-ambos-lados-en-el-conflicto-belico-rmmn-noticia/
https://es.wikipedia.org/wiki/OTAN#:~:text=En%20teor%C3%ADa%2C%20estaba%20destina da%20a,OTAN%2C%20nuevos%20pa%C3%ADses%20fueron%20sum%C3%A1ndose.
https://es.euronews.com/2022/02/14/ucrania-crisis-diplomacia
Las 10 mayores
potencias del mundo. Algunos
indicadores
No hay comentarios:
Publicar un comentario