miércoles, 8 de octubre de 2025

EL ECO DE UN RUIDO EN MEDIO DEL SILENCIO Y LA OSCURIDAD, POR PEQUEÑO QUE SEA, SE ESCUCHA MEJOR

 

 

 EL ECO DE UN RUIDO EN MEDIO DEL SILENCIO Y LA OSCURIDAD, POR PEQUEÑO QUE SEA, SE ESCUCHA MEJOR

Exactamente ésta podría ser la metáfora que mejor se acomoda a lo que sucedió con el discurso del presidente Gustavo Petro en la Asamblea de las Naciones Unidas, particularmente en lo referente al genocidio contra el pueblo palestino en la Franja de Gaza.

Independientemente de algunos aspectos del discurso que no compartimos, ya era imposible seguir guardando silencio ante ese monstruoso genocidio, la sevicia y el cinismo del matarife Netanyahu y la carnicería que ha provocado contra un pueblo inerme, en absoluta indefensión. Aunque forzoso es reconocer que ya es bastante tarde, que ya ha corrido mucho tiempo y el carnicero de Gaza seguía riéndose y burlándose de la humidad “en medio del silencio y la oscuridad”, ya era hora de que resonara de manera enfática, una voz, con la fuerza y la entereza necesarias para que el eco expansivo retumbara en todo el mundo. Eso era exactamente lo que se necesitaba. Que alguien lanzara el grito en medio de ese silencio y oscuridad que han impuesto los bandidos. Y es eso precisamente lo que les duele a los bandidos, a sus secuaces y a todos sus mercenarios y sicarios que alimentan el bandidaje y se alimentan de él en todas partes.

Si algo hay que reconocerle al presidente Gustavo Petro, entre las buenas acciones que las tiene, es este hecho de haberse atrevido a levantar la voz y romper ese silencio de ocultamiento y complicidad con un genocidio tan indignante, repugnante y aterrador al que está sometido el pueblo palestino en Gaza. El hecho de tener desacuerdos en algunos aspectos del discurso de Petro en la Asamblea de las Naciones Unidas, como el de personalizar asuntos que deben ser tratados como jefe de Estado y de una nación y no como como logros personales, propios más de un jefe de gobierno en campaña electoral, no nos pueden conducir a desconocer, negar o pretender demeritar la importancia y lo altamente positivo que fue haber dado ese paso. El amplísimo respaldo internacional que le ha sido otorgado, no solo por gobiernos y sectores políticos oficiales, sino, y esto es lo más importante, por muchos sectores sociales, es un testimonio claro de lo que estamos afirmando.

Solo el “gringo cara dura”, el “gringo maluco”, al “pistolero del Oeste” en la versión posmoderna neoliberal y todos sus secuaces en Estados Unidos e Inglaterra, y desde luego, sus secuaces en Colombia, les parece que “eso estuvo muy mal”, que “eso fue una ofensa” al gobierno estadounidense, y que al hacerlo, “estaba poniendo en peligro” el futuro del país. Y claro; para esa extrema derecha que no está muy lejos de la conducta del matarife carnicero de gaza, que se ha mantenido y se mantiene en el poder al amparo de los imperios de ayer y de hoy, repartiéndose el sudor, el trabajo y las riquezas del pueblo colombiano, con ellos, hablarles duro a los imperios es un acto de “mala conducta” y hay que “desertificarlo”, decir “descalificarlo”. Para esos amamantados de los imperios de ayer y de hoy, el hablarles duro a los imperios si es “poner en peligro su futuro”, o sea, sus negocios; para el pueblo colombiano que está acostumbrado a sudar mucho trabajando muy duro y a recibir muy poco a cambio, no. Por eso, cuando tenga que reconstruir el país de manera libre e independiente, no estará temblando de miedo por el “peligro de morirse de hambre” si lo gringos “cara dura” o no, se enojan y rompen relaciones diplomáticas.

La resonancia internacional que tuvo el pronunciamiento político de Petro en la Asamblea de las Naciones Unidas, si bien ha contribuido a darle mayor fuerza y aliento a la solidaridad con el pueblo palestino, no es que haya provocado su inicio; ésta ya venía expresándose en varios momentos y países y, que en EL FARO SOCIAL, con todas nuestras limitaciones, hemos registrado e insistido desde hace varios años produciendo y reproduciendo documentos para hacer conciencia al respecto. Y a propósito, recomendamos a los lectores, releer los siguientes documentos producidos y reproducido otro en nuestro blog: LA DESCOLONIZACIÓN DE PALESTINA: LAS CLAVES PARA LA SALIDA DE UN CONFLICTO DE LARGA DATA, de oct. 15/2.023. LAS NACIONES UNIDAS Y LAS PAGINAS ARRANCADAS DE SU HISTORIA, de oct. 26/2.023, y LOS DISCURSOS Y LAS PALABRAS SE AGOTAN, PERO EL HORROR CONTINUA, de junio 26/2.025.

Hoy, nos sentimos inmensamente recompensados y llenos de alegría, al ver las grandiosas marchas y movilizaciones en muchas partes del mundo en apoyo al pueblo palestino, de rechazo y condena el genocidio al que ha sido sometido por el SIONISMO judío y sus patrones en Estados Unidos e Inglaterra y todos sus demás secuaces. Nos hemos sentido profundamente complacidos por las grandes movilizaciones promovidas por los revolucionarios y demócratas en España. Al fin y al cabo, son muchos los lazos de sangre, culturales e ideológicos y políticos que nos unen con los pueblos de España y de ellos con los pueblos árabes y, desde luego con el pueblo palestino. Pero más que eso, en estos momentos, nos unen el rechazo y la condena incondicional a esa afrenta, a ese insulto y ofensa que nos hacen a toda la humanidad el carnicero Netanyahu, su cofradía de criminales que, con su ultrarreaccionaria ideología sionista, lo mantienen y respaldan, financiados por las poderosas empresas capitalistas judías residentes en New York y Londres, fuertemente asociadas a los gigantescos monopolios y oligopolios ingleses, norteamericanos, europeos y de otros países.

Frente a esta descomunal situación y al aislamiento internacional en que han quedado el carnicero de Gaza Netanyahu y su patrón, el gringo “cara dura”, este último, junto con el enviado especial de Estados Unidos a Oriente Medio y su asesor y la participación del Ex-Primer Ministro inglés Tony Blair, se ha visto obligado a configurar una Propuesta de Paz, hacer los “tortuosos” esfuerzos para que el Carnicero de Gaza la aceptara, y luego presentarla a la contraparte, es decir, a la Organización armada palestina Hamas, a la Autoridad Palestina y a la opinión pública internacional. De manera muy sincera, nuestra primera impresión al leer los 20 puntos que contiene, fue considerarla una treta más de los genocidas y sus cómplices y, como tal, de rechazo. Pero al intercambiar algunas opiniones y reflexionar un poco, hemos podido entender que, para el pueblo palestino, la situación a la que ha sido reducido, es demasiado angustiosa y no hay prácticamente margen de espera. Que la solución global y completa, como ya lo digamos antes en anterior documento, no está a la vuelta de la esquina y demorará, no sabemos cuántos años más, y mientras eso, el pueblo palestino y en especial, en Gaza, ya no puede soportar más.

Incluso para la Organización armada Hamas que, contra el querer de los genocidas no ha podido ser eliminada, su situación es muy angustiosa y delicada, no por los golpes que haya podido recibir, sino por el impacto psicológico que causa el ver a sus familias, a su pueblo y a su gente desfallecer del hambre y sometidos a tanto terror. Creemos que éste es el principal motivo por el cual Hamas ha dado respuesta positiva a ese plan de paz, puesto que en este caso, estaban colocados frente a una disyuntiva que había que responderla rápido y de manera inteligente. O, rechazaban la propuesta y se negaban a entrar en las negociaciones, corriendo el riesgo de aislarse definitivamente de su gente, lo que habría significado enterrar buena parte de las aspiraciones del pueblo palestino, o, aceptaban la propuesta, hacían presencia en las negociaciones y abrían las posibilidades de unas soluciones inmediatas que el pueblo palestino, sobre todo en Gaza, las necesita con demasiada urgencia. Esta es una ganancia, no solo para Hamas, sino para todo el pueblo palestino. El tener que aceptar que esté en las negociaciones, es parte de su legitimación ante su pueblo, así no se le quiera reconocer legalidad y legitimidad, por lo menos para representar fuerzas de lucha de su pueblo, esto es parte de esa legitimación.

Sabemos, y esto debemos tenerlo suficientemente claro, que estas negociaciones que permiten resolver necesidades inmediatas al horror que presenciamos a diario, no están configuradas para resolver el conflicto que, en buena medida, fue creado por ellos mismos desde Londres y la Casa Blanca, al poco tiempo de terminada la Segunda Guerra Mundial. Es la presión internacional, las protestas y las grandes movilizaciones y el aislamiento en que quedaron en las propias Naciones Unidas, las que obligaron al “gringo caradura” y su horda de carniceros en Israel y en muchas otras partes, a presentar de manera bastante apresurada, su treta de Propuesta de Paz, cocinada con la sazón que necesitaban oler Netanyahu y Tony Blair. Así la entendemos nosotros y creemos que los propósitos de estos son los de frenar, hasta donde les sea posible, el aislamiento internacional en que quedaron y lanzarle chorros de agua, que puede ser caliente o fría, a la movilización popular en apoyo y solidaridad con el pueblo palestino.

Por ello, los revolucionarios, los demócratas y todos los sectores políticos y sociales conscientes, no podemos ni debemos desmovilizarnos y esperar que los autores intelectuales y ordenadores del genocidio en Gaza, salgan como los magos, con las soluciones a semejante horror, extrayéndolas de debajo del sombrero o de dentro de la manga de la camisa. Creemos que, en vez de dejarnos ilusionar y esperar a que los matarifes nos devuelvan los muertos, hay que mantener y reforzar continuamente el espíritu de lucha política y social contra la violencia ejercida contra nuestros pueblos y contra la barbarie, particularmente en lo que corresponde a la solidaridad con el pueblo palestino.

Por la importancia que este aspecto reviste, nos permitimos reproducir la propuesta de paz presentada por el Señor Trump, tal y como apareció en las publicaciones de la internet y cuyo contenido es el siguiente:

1.  - Gaza será una zona libre de terrorismo y no representará una amenaza para Israel.

2.  - Gaza será reconstruida para beneficio de su pueblo.

3.- Alto el fuego inmediato y repliegue gradual de las fuerzas israelíes para preparar la liberación de los rehenes.

4.   - Liberación en 72 horas de todos los rehenes de Hamas, tanto vivos como muertos

 5. - Israel liberaría a 250 presos palestinos condenados a cadena perpetua y 1.700 gazatiés detenidos tras la los atentados del 7 de octubre de 2.023.

6.   - Hamas se compromete a coexistir pacíficamente y a desarmarse.

7. - Tras la aceptación del acuerdo, se enviará toda la ayuda humanitaria necesaria para Gaza.

8.   - La entrada y distribución de la ayuda humanitaria se realizará sin interferencias y a través de las Agencias de las Naciones Unidas.

9. - Gaza será administrada por un Comité tecnocrático supervisado por una “Junta de Paz” Internacional presidida por el propio Trump y vinculará al Ex- Primer Ministro británico Tony Blair. Una Autoridad Palestina reconstruida tomará el control posteriormente.

10.    -Se creará un Plan de Desarrollo económico para Gaza que atraiga a inversionistas.

11.  -Se creará una zona económica especial en Gaza.

12.  -No habrá desplazamientos forzosos y quienes se vayan voluntariamente tendrán derecho a regresar, aunque “se animará a la gente a quedarse y se les ofrecerá la oportunidad de construir una mejor Gaza”

13. -Hamas y otras facciones no podrán gobernar Gaza “ni directa ni indirectamente” y se desmilitarizará la franja bajo supervisión internacional.

14. -Países de la región garantizarán que Hamas y otros grupos cumplan sus compromisos y que Gaza no represente una “amenaza para sus ciudadanos ni sus vecinos”

15.  -Se desplegará una Fuerza Internacional de Estabilización (I.S. F.) apoyada por Estados Unidos y socios árabes, para entrenar fuerzas policiales palestinas y mantener la seguridad interna y de fronteras, área en la que cooperarán Egipto e Israel.

16.  -Israel no ocupará ni anexará Gaza, se retirará progresivamente para transferir el control a la I. S. F. y mantendrá un perímetro de seguridad que es necesario.

17. -En caso de que Hamas “demore o rechace”, todo lo anterior se implementará en las zonas libres de terrorismo” que Israel haya transferido a la I. S. F.

18. -Se promoverá un diálogo interreligioso para fomentar la tolerancia y la convivencia pacífica entre palestinos e israelíes. SEGUN TRUMP: Reconocer el Estado Palestino es una “Recompensa” para Hamas.

19  -Conforme avance la reconstrucción y se cumplan reformas a la Autoridad Palestina, se abrirá la posibilidad de la autodeterminación y la creación del Estado Palestino.

20.  -Estados Unidos establecerá un diálogo entre Israel y Palestina para acordar un horizonte político que permita una coexistencia pacífica y próspera.

Como los lectores pueden apreciar fácilmente, el plan de paz de Trum le concede todo al victimario, al genocida, al agresor que no lo es solo ahora, sino desde hace muchos años, lo ha estado haciendo y lo seguirá haciendo. Pero, como hemos dicho, entendemos la situación del pueblo palestino, particularmente en Gaza, que merece un respiro y aliviar un poco el horror al que está sometido; y entendemos también la situación de Hamas. Esa treta del plan de paz de Trump no resuelve nada del conflicto histórico que allí existe. En artículos anteriores y en otros documentos, hemos expresado claramente que, el Estado de Israel fue creado en Londres, New York y la Casa Blanca, y puesto allí donde fue puesto como instrumento para la agresión y para el control del Oriente Medio. Ese es el papel que ha cumplido y seguirá cumpliendo, lo cual no nos puede conducir a desconocer y negar los derechos del pueblo judío a tener un territorio que antes de 1.948 no lo tuvo, y organizar su vida económica, política, social y cultural propia e independiente.

Ya desde muchas direcciones y muy diversos puntos de vista, se han emitido pronunciamientos políticos de manera más detallada explicando por qué ese plan no está confeccionado para resolver los problemas del pueblo palestino, sino para legitimar aún más al agresor, al victimario. Por ello, los revolucionarios y demócratas en todo el mundo, debemos redoblar los esfuerzos por mantener y profundizar las exigencias de solución real a los derechos territoriales, económicos y políticos del pueblo palestino. Que sean el victimario y sus patrones de la Casa Blanca y Londres, los que pongan a disposición todos los recursos técnicos y financieros para la reconstrucción de Gaza por una entidad de las Naciones Unidas con la supervisión de un organismo internacional independiente y especializado, no en manos de Trump y Tony Blair. Que se mantenga la movilización social y política en apoyo al pueblo palestino y la fluidez de la ayuda y la asistencia humanitarias a las víctimas de Gaza.

Los revolucionarios y demócratas tenemos la obligación de evaluar y aprovechar lo más amplia y profundamente posible lo sucedido en esta parte del mundo para entender mejor que, lo que allí sucede, es el resultado de la radicalización que han ido asumiendo todos los sectores de la extrema derecha ante la decadencia y el desbarajuste en que se encuentra el modelo neoliberal ya agotado. Esto ha provocado el que se reanimen, reagrupen y reactiven los grupos neo-nazi-fascistas, principalmente en Europa y Estados Unidos. Fuerzas éstas extremo-derechistas, racistas y chovinistas, para quienes los indeseables en este momento, son los palestinos, los migrantes, principalmente latinos y africanos, y en general, los desechados y desechables “del tercer mundo”.

 

EL FARO SOCIAL.

Popayán, oct. 6/2.025

viernes, 8 de agosto de 2025

LO QUE VA DE PALOMA VALENCIA A FRANCIA MARQUEZ

 

 

LO QUE VA DE PALOMA VALENCIA A FRANCIA MARQUEZ

 La Vicepresidenta Francia Márquez, no solo rompió el silencio. Lo peor es que rompió también la lonchera. Y de qué manera. Y en qué momento. Es cierto que a veces, hay que romper hasta la lonchera, si es necesario. Pero no todos nuestros actos ni en todos los momentos, y tratándose de altos funcionarios del Estado, son justificables, y menos, podemos abrogarnos la facultad de ponerlos a la manipulación y que sean magnificados, como se ha hecho en este caso, cuando detrás de cada una de las aseveraciones lanzadas al aire sin sustento ni contexto concreto, se prestan para toda clase de comidillas fermentadas que gustan deglutir, a hocicazo limpio, en los corrales de los círculos mediáticos al servicio de la extrema derecha.

Y eso fue lo que hizo la Señora Francia Márquez. Servirle esas comidillas a Caracol Radio y Tv, a RCN, a Red + Noticias, etc., etc. y, a los sectores políticos de esa extrema derecha que esperaban hambrientos, el plato. El momento no podía ser mejor. Una paz total que no ha funcionado. Una elección de directivas del Congreso que no resultó tan a la medida de lo que esperaba esa extrema derecha. Un juicio penal que podía resultarle no favorable al gran jefe. Una extrema derecha en Estados Unidos que hostiga insistentemente a Gustavo Petro. El carnicero de Gaza, exterminando a un pueblo que ha sido puesto en completa indefensión y agonizando por el hambre, con una saña peor que la de los nazis en Alemania, Polonia y otros lugares. Todos sorbiendo y alimentándose de la comidilla fermentada del anti-Petrismo. Porque no tienen más de qué alimentarse. Exactamente igual que la Señora Francia Márquez, Paloma Valencia y María Fernanda Cabal.

Señora Francia Márquez. Esa sublime pieza literaria que lanzó contra Petro, de esa manera y en ese momento, es muy probable que le pueda significar otra Vice-Presidencia al lado de María Fernanda o de Paloma. En momentos de decadencia tan bárbara como los que estamos viviendo, nada está escrito. Todo es posible. Pero si debe entender que no puede seguir alimentándose de suspiros quejumbrosos y lastimeros. Esos quejidos se los escucharán muchos, pero se los creerán muy pocos. Al menos en los espacios de eso que tanto esgrimen para asustar a los inconformes como “izquierda”, no volverá a cosechar votos. Y no los recibirá porque no ha hecho absolutamente nada, ni siquiera por su tierra. Pero además de no hacer nada, sí elige bien con sus asesores, el momento para echarle la culpa Petro y a los demás.

Y qué hacer es lo que hay en el Cauca, sin necesidad de plata ni Ministerios, ni burocracia estatal. Entre otras razones, porque conquistar la igualdad económica, social y política se logra solo con transformaciones revolucionarias, no con Ministerios y burocracia. Pero a Usted, Señora Francia, lo único que se le ha ocurrido es la ocurrencia (perdón por la redundancia) de crear el Departamento del Pacífico, es decir, acabar de desvertebrar el Cauca. También la Señora Paloma Valencia planteó en algún momento que, aquí en el Cauca, había que crear otro Departamento aparte para los indios. Y el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) con su Decreto ATEA que le aprobó el gobierno actual y le firmó Petro, va por el mismo camino. No se nos escapa, y no se nos puede escapar a los caucanos y al país entero, el subliminal pero evidente sentido racista que encierran esas propuestas y normas. El racismo, esté en los blancos “aristócratas” que siempre se han abrogado el don de la estirpe noble española, o esté en los negros, o esté en los indios, es igual de detestable y siempre lo condenaremos, lo rechazaremos y lo combatiremos.

Desde 1.983, a pocos meses de sucedido el evento sísmico en Popayán, llamamos la atención e insistimos que no era solo Popayán la que necesitaba reconstrucción, sino todo el Cauca. En documento de la época, expusimos el desvertebramiento del Departamento y aislamiento de las diferentes zonas geofísicas y geoecosistémicas que lo componen. Cómo, una de éstas, estaba completamente aislada del resto, y cómo, otras iban en proceso de integrarse a otros Departamentos. Allí propusimos emprender un amplio Plan de integración física del Departamento mediante las vías de comunicación; de integración económica con propuestas de desarrollo productivo industrial, comercial y de servicios; y desde luego, de integración social y política.

Además, la Corporación Autónoma Regional del Cauca, creada en ese entonces, realizó un diagnóstico del Departamento que, en buena medida confirma lo que nosotros estábamos planteando, y propone un derrotero a seguir que también, en cierta medida, coincide con lo que estábamos proponiendo. Hoy, después de más de 40 años, vemos con profunda tristeza, que ese proceso de desvertebramiento del Cauca, continuó agravándose y sin perspectivas de solución; y lo que más produce, no solo tristeza, sino una gran frustración en las comunidades, es presenciar, en ese deprimente espectáculo desgarrador, a unos grupos armados delincuenciales, disputarse territorios en el Cauca a MORDISCOS; a unos llamados movimientos y organizaciones sociales deshechos y perdidos en el clientelismo al menudeo, y unos grupos y actores políticos de mentalidad parroquial, aferrados a la defensa de sus clientelas locales, autoilucionándose candorosamente con la idea de que están haciendo resistencia para enfrentar a los grandes poderes externos, cuando, al menos, algunos de ellos, consciente o inconscientemente, hacen parte de esos poderes. Pero ese proceso de languidecimiento y despedazamiento del Cauca ya está llegando a su fin, sin que ellos quieran verlo, oírlo y sentirlo.

Nada hay más frustrante y desmoralizante para las comunidades, que hablarle, clamarle y porfiarle a una congregación de sordos, no por razones físicas o fisiológicas, sino porque no quieren oír el clamor de amplios sectores políticos y sociales que han insistido y, aún abrigan la esperanza, de poder encontrar eco a sus reclamos, a quienes estén dispuestos a asumir un nuevo liderazgo político que saque al Cauca del despedazamiento a que lo han conducido la politiquería y la desidia. Porque este es el problema central a resolver, el de convocar a un nuevo liderazgo de conjunto, que dote al Departamento y a todos sus componentes físicos, geoecológicos, políticos, sociales y culturales, de una propuesta común, claro está, sin desconocer ni desplazar lo particular y propio de cada cual.

La realidad es que los viejos gamonalatos, para sus propios intereses, claro está, mantenían el vínculo y la unión del Departamento; pero en la medida en que éstos fueron despareciendo y reemplazados por los gamonalitos locales que hoy existen, la dispersión se agravó, y unir el Departamento en esas condiciones, sin superarlas, es prácticamente imposible. Este es un ambiente en el que todos, unos más que otros, pretenden unir al Departamento y que los demás se unan, pero alrededor de lo suyo, de su grupo y su sector, o a lo sumo de su zona. Y eso es totalmente absurdo e imposible. Por eso, nos parece absolutamente absurdas e inaceptables, las propuestas de las Señoras Paloma Valencia y Francia Márquez de, ya no solo acabar de despedazar el Cauca, sino terminar enfrentando unos pedazos contra otros. No será otra cosa lo que se obtiene por ese camino, porque además de las connotaciones racistas que conllevan, su perfil político y social es profundamente reaccionario.

 A finales de la década de los años 90 del siglo pasado, volvimos a insistir sobre el particular, cuando ya los estragos que iba dejando la aplicación del modelo neoliberal y la globalización que impusieron los superpoderes económicos mundiales, eran evidentes. Y desde 2.017, en EL FARO SOCIAL, hemos insistido en este aspecto en particular, ya con mayor conciencia de que, en el Cauca, confluyeron, de manera perversa, decadencia y ruina del poder terrateniente que ya no pudo sostenerse más amamantado en la renta del suelo, en el que había perpetuado unas relaciones de producción del siglo XIX, con la posmodernidad del ¡Bienvenidos al Futuro! Y en esa conjunción perversa, en la que unos actores agónicos van dejando libres los espacios y el “prospero” y “eficiente” modelo neoliberal los va ocupando, en unos casos de manera directa, en otros, permitiendo que sean los mismos autoaurelados héroes que ayer se batieron a muerte contra ese poder terrateniente, y que hoy siguen batiéndose “a muerte”, pero ya no con ese poder real, sino con el fantasma del mismo, a que lo reemplazaran, y de paso, le desbrozaran el camino al modelo. Sin embargo, está todavía por ver, si es a ese poder terrateniente real al que reemplazaron, o es al fantasma del mismo al que los puso el modelo a substituilo, y a cada paso, los despiertan a sobresaltos las pesadillas.

¿O no es cierto que, el Norte del Cauca lo invadieron de caña de azúcar directamente los empresarios de ese renglón de producción por las ventajas que les ofrece la región? ¿Y no es cierto que allí afluyeron empresarios de otros ramos en la década de los años 90 porque, uno de los restos de ese poder terrateniente, ya sin nada que ofrecer, les abrió la puerta con una ley para beneficiarlos? ¿O estamos mintiendo? ¿Y no es cierto que el movimiento indígena todo, que puso una cuota bastante alta para derrumbar ese poder terrateniente, abandonó el Decreto 1811 que les garantizaba la atención gratuita a todos los comuneros con el único requisito de la constancia del cabildo de pertenecer a una comunidad, en la Red Pública Hospitalaria, y se dedicaron a crear empresas de salud, convirtiéndose en los mejores agentes sociales del modelo, no solo en el Cauca, sino en todo el país? ¿Y no es cierto que muchas otras organizaciones de otros sectores sociales hicieron lo mismo, pero con el agravante que buena parte de esos “emprendimientos” fueron a parar a manos de las grandes empresas de salud? ¿O habrá alguien que pueda argumentar que estas son falsas acusaciones? ¿O que es que, a nosotros, como a Petro, nos encanta polarizar?

 Desde nuestro espacio político de EL FARO SOCIAL, y desde mucho antes, hemos planteado los componentes básicos para la integración económica, política, social y cultural del Cauca; además, esos componentes los hemos complementado con otros dos igualmente importantes y, en cierta medida, definitivos para poder avanzar en ese gran objetivo de integrar al Cauca. Se trata, primero, de la propuesta que hiciera otro sector político denominado EL CONGRESO DE PUEBLOS, de crear los Territorios Interétnicos e Interculturales, la cual concuerda mucho con la otra propuesta nuestra que a continuación explicamos; y segundo, hemos planteado que, a la par que vamos reconstruyendo los procesos sociales y políticos y de la integración físico-política del Cauca, debemos avanzar en un proceso de integración Intercultural, no simplemente para sostener y mantener las expresiones culturales existentes, sino principalmente orientado a crear una cultura común que consolide la identidad de todos, sin borrar o excluir las propias existentes.

Como es apenas obvio, esta es una concepción, un método y un procedimiento radicalmente opuestos al de las Señoras Paloma Valencia, Francia Márquez y el CRIC, para quienes la integración del Cauca solo se puede hacer, creando guetos por razones étnicas o de color de piel que, en el ambiente de debilidad política en que nos encontramos las fuerzas políticas democráticas, es posible que tome fuerza y se convierta en un hecho de consecuencias aún más desastrosas de las que ya tenemos de sobra. Con todo el sentido solidario que nos ha animado y nos anima, le hacemos un ferviente llamado a todos las personas, grupos, organizaciones y sectores políticos y sociales conscientes y democráticos, a que hagamos conciencia de que las propuestas de estas Señoras y el CRIC, no son tan “traídas de los pelos”, como aparentemente nos puede parecer; no; esas propuestas son totalmente funcionales al modelo neoliberal que tantas desgracias nos ha traído a los pobres y tantas dichas y bendiciones le ha reportado a esos grandes poderes económicos extranjeros y nacionales. Y lo es así, porque uno de sus procedimientos para imponer sus decisiones y poderes, es destruir, desorganizar, desarticular y desvertebrar todo aquello que le pueda ser incómodo a sus propósitos, y a los que les permite sobrevivir, es porque no le incomodan o son funcionales a sus objetivos. Esto lo viene haciendo no solo en el Cauca, sino en todo el país y en el mundo entero. Solo que nuestras angustias, premuras y penurias, no nos dejan ni nos dan tiempo para observar y pensar sobre lo que está sucediendo.

Nuestro vocero, EL FARO SOCIAL, es un ejemplo claro y palpable de lo que estamos planteando, proponiendo y haciendo. En él compartimos negros, indios, mestizos y, en el momento que lleguemos donde hay predominio de población blanca o de origen blanco, podrá hacer parte de la manera más normal, porque estamos construyendo no solo identidad ideológica y política, sino también cultural Somos de la región. Nos hemos levantado sobre la base de todas las diferencias existentes en la cuna de donde salimos y, con todo ello, no nos hemos quedado alienados y enamorados de esas diferencias. Esa es una riqueza, pero nuestro patrimonio común está por construir. A eso es que estamos dedicados. Seguiremos inflexibles por ese camino, sin dejarnos doblegar por las dificultades ni intimidar por las hostilidades. Tenemos el convencimiento sólido de que la razón está de nuestro lado. Por ello, nuestro lema ha sido, es y será:


¡¡RESISTIR, ¡INSISTIR, PERSISTIR Y RECONSTRUIR HASTA VENCER!!

 

¡¡LLAMAMOS A LOS CAUCANOS A LUCHAR POR LA INTEGRACIÓN FÍSICA, ECONÓMICA, POLÍTICA, SOCIAL Y CULTURAL DEL CAUCA SIN RACISMOS DE NINGUNA ESPECIDE!!

 


EL FARO SOCIAL

Popayán, agosto 5 de 2.025

 

           

 

lunes, 9 de junio de 2025

LOS DISCURSOS Y LAS PALABRAS SE AGOTAN, PERO EL HORROR CONTINUA EN GAZA

 

 

LOS DISCURSOS Y LAS PALABRAS SE AGOTAN, PERO EL HORROR CONTINUA EN GAZA

No hay palabras; ya no quedan recursos lingüísticos ni duros ni suaves. Ya no quedan formas de expresión elegantes y decentes ni brutales que valgan. No hay paciencia ni ira que puedan ser atendidas. Las escenas televisadas que hemos tenido que presenciar, no hay lenguaje que pueda nombrarlas, definirlas ni calificarlas. Del terror al horror y al suplicio y, de éste, al gran grito desesperado que se ahoga en la oscuridad de un mundo harto de sangre, suplicio y terror. De las montoneras de escombros a la agonía y desfallecimiento de cuerpos famélicos. Eso es lo que nos han servido de sobremesa en imágenes indescifrables. ¿Tragedias de la Historia ya idas en el tiempo? ¿Estamos en Auschwitz (Polonia), o en los Campos de Concentración nazis en Alemania? ¿O en las selvas tropicales de Vietnam incendiadas con fósforo blanco para “desinfectarlas” de guerrilleros que defendían su tierra, su patria y su derecho a vivir y ser como son?

No. Estamos en la Franja de Gaza, en lo que fuera territorio palestino, en la segunda década del siglo XXI (2.025). Y decimos en lo que fuera porque el pueblo palestino, un pueblo milenario que no solo es originario de allí, sino que, desde allí, ha contribuido al enriquecimiento de la llamada civilización occidental, está sometido a las modernas guerras de “limpieza étnica” y como no, de “indeseables” guerrilleros que, así sea con las ideologías y justificaciones que sea, defienden su tierra, su patria y su cultura. Estamos en lo que podríamos llamar el “patio trasero de Europa Occidental”, de esa Europa señorial, civilizada y refinada que desde hace miles de años, en nombre de esa civilización, de la raza superior y del progreso, ha invadido, ocupado, maltratado y herido, prácticamente de manera incurable, a los pueblos semitas, árabes y a toda la población negra de África, entre otros.

No hay Jurisdicción Internacional que valga, Derechos Humanos ni Derecho Internacional humanitario. No hay Naciones Unidas ni instancia o institución internacional que se levante y asuma la responsabilidad de detener el brazo genocida de los Carniceros de Gaza. Las imágenes de los palestinos en Gaza, sitiados, perseguidos como si fueran roedores indeseables, bombardeados y destruidos, despojados y desalojados de su territorio, deambulando famélicos por entre las ruinas, agolpándose sobre los camiones cargados de “ayuda humanitaria” de las Naciones Unidas, ante el desespero del hambre, la sed y la desnutrición, es

 

tan impactante, que nos cuesta demasiado  esfuerzo entender y acepar que no se trata de catástrofes o imágenes fantásticas de otras épocas, de otros mundos, sino de realidades que están  sucediendo en este mundo en el que estamos viviendo ahora, no tan lejos de nuestra tierra.

Porque no nos digamos mentiras; no sigamos engañándonos a nosotros mismos o viviendo de nuestro propio engaño; semejante atrocidad a la que está siendo sometido el pueblo palestino, no es un  hecho aislado y ajeno a la gran disputa global de los grupos imperialistas por el reparto y dominio mundial en plena decadencia de este sistema capitalista-imperialista de destrucción y muerte;  es, por el contrario ésta, la que está llevando a tales extremos de vandalismo y barbarie al mundo entero a la situación en que nos encontramos. La geopolítica y la lógica de ese bandolerismo que les es consustancial, es vaciar territorios y llenarlos nuevamente con lo que necesitan y les conviene. La guerra en Ucrania iniciada por un bloque imperialista, a la larga no era en contra de la instalación de un gobierno fascista como el de Zelensky por parte del otro bloque imperialista y para defender al pueblo ucraniano; tanto a los unos como a los otros, en cuanto son grupos imperialistas, les importa un rábano que esos gobiernos sean de derecha o de “izquierda”; lo que les interesa y necesitan, es que les sean funcionales a sus propósitos de arrebatarse espacios del uno al otro; y desde luego, en Ucrania lo que les interesaba era controlar territorios donde están ubicados grandes yacimientos de minerales estratégicos. Por eso, ahora, al ver que esa guerra les está llevando a peligros que ya los puede hundir a ellos mimos y a un desgaste del que no van a obtener nada, dan el giro y buscan negociar, pero eso sí, repartiéndose el territorio, cada uno con su porción de lo que buscan y necesitan.

No tenemos conocimiento si en lo que ha sido el territorio ancestral palestino, existan ese tipo de recursos. Pero lo que si sabemos es que la región del Oriente Medio, ha sido, desde tiempos inmemoriales, una zona estratégica donde han confluido intereses de diferentes imperios, desde la antigüedad. Con mayor razón, a comienzos del siglo XX, cuando se disparó el uso y consumo de los combustibles fósiles, puesto que allí los encontraron en abundancia, de fácil explotación y relativamente cerca a los grandes centros de consumo. Es por esta razón que la región se convirtió en uno de los objetivos más importantes de la disputa imperialista por parte de los ingleses, franceses, alemanes y, en cierta forma de norteamericanos y japoneses, que ya entraban en la disputa, a partir de la Primera Guerra Mundial. Con mayor razón lo fue en la Segunda Guerra Mundial.

 

Y hoy, después de la tan manoseada crisis energética y el desastre ambiental que ha contribuido a agravar de manera muy significativa, el uso y abuso de los combustibles fósiles, la región sigue y seguirá siendo objetivo primordial de disputa imperialista, así se acabe el uso del petróleo, porque no es éste el único motivo que ha convertido a la región en un área estratégica. Con agrupaciones imperialistas diferentes y con algunos nuevos actores en la disputa, la región sigue siendo foco de tensiones mundiales. Y no solo de tensiones, sino bandolerismo y bandidaje imperialista. Así lo hemos presenciado con nuestros propios ojos en las guerras de Irán-Iraq en los años 80 y 90, en la invasión rusa a Afganistán en los 90, en el bombardeo norteamericano a Iraq con el argumento de que éste “poseía armas de destrucción masiva”, la persecución contra Al-Qaeda y el paramilitarismo del Estado Islámico para tratar de controlar Estados, gobiernos e impedir la presencia de los imperialistas rusos en la región,  la invasión norteamericana a Afganistán, el bandolerismo desatado en Túnez y sobre todo en Libia después del derrocamiento de Muamar el Gadafi, y ahora la carnicería desatada por el sionismo israelí contra el pueblo palestino.

De manera específica, al pueblo palestino le llegó la larga noche oscura y la cadena de tragedias que hoy vive, a partir de 1.948, cuando las Naciones Unidas emitieron la Resolución de creación del Estado israelí, asignándole una porción del territorio palestino, principalmente cediendo a las presiones de los gobiernos inglés, norteamericano y de poderosas familias judías que habían acumulado grandes fortunas en Europa y EE. UU., apenas terminada la Segunda Guerra Mundial, momento en el que el imperialismo norteamericano emprende su gran ofensiva política y militar contra la Unión Soviética que había salido fortalecida, al haber derrotado la infernal máquina de guerra del fascismo alemán y haber ampliado el Campo Socialista. Para ese entonces, Palestina seguía siendo colonia bajo el dominio inglés. Por tanto, a estos y a los norteamericanos les interesaba seguir manteniendo el control sobre el territorio, población e instituciones palestinos.

Para esos propósitos, no había mejor aliado que el nuevo Estado de Israel creado y ubicado a propósito donde fue ubicado, a instancias de Inglaterra y EE. UU., portador de viejos resentimientos por haber sido un pueblo nómade, que no tuvo un lugar fijo de asentamiento o territorio en el espacio de origen, esclavizado por imperios europeos y sometido a muchos y variados tipos de exclusión, sin duda alguna, pero además, víctima del horror nazi, lo que indudablemente influyó para

 

que, como mecanismo de defensa y resistencia,  creara esa corriente ideológica y política del sionismo judío, xenófoba, racista y ultra reaccionaria, con la cual justifica los horrores que lleva acabo hoy contra el pueblo palestino. Por ello, ante cualquier respuesta crítica y de rechazo a esas acciones suyas, automáticamente responden calificándolas de antisemitas y antisemitismo, precisamente porque los pueblos de origen árabe y con mayor razón los semitas fueron, durante miles de años, invadidos, ocupados maltratados y heridos por diferentes imperios, pero principalmente por los imperios europeos.

Al poco tiempo de haber sido constituido e instalado el Estado de Israel en la parte de territorio palestino que le asignaron las Naciones Unidas, iniciaron la política expansionista de ir ganando territorio mediante la modalidad de ir colocando colonias judías más y más allá de los límites que le señalaron al principio, y esa política continúo, hasta que hoy ya prácticamente, el pueblo palestino ha sido despojado de todo su territorio. Todo esto promovido, apoyado y acompañado por los imperialistas norteamericanos e ingleses, con la complicidad de las Naciones Unidas y desde luego, contando con el silencio, complicidad y beneplácito la civilizada Europa Occidental.

Ya hoy las acciones criminales del sionismo que es el que decide y gobierna en el Estado de Israel, han llegado a tales extremos inconcebibles que, hasta sectores democráticos y liberales dentro de la sociedad judía y de ese Estado, han comenzado a reaccionar, movilizarse y oponerse a semejante carnicería. Antes y durante 2.024, hubo en diferentes partes del mundo grandes movilizaciones y manifestaciones de rechazo a las atrocidades de los carniceros de Gaza y de apoyo al pueblo palestino. Hemos reconocido la importancia de las decisiones del gobierno colombiano de Gustavo Petro en el sentido de terminar negociaciones comerciales y, en particular de instrumental militar con el Estado de Israel y de asumir, de alguna manera, una posición de apoyo a pueblo palestino. Ahora celebramos con regocijo la reciente decisión que tomó en España el Ayuntamiento de la municipalidad de Barcelona, de terminar el tratado de amistad e intercambio comercial y cultural con el gobierno de Israel, en una clara posición de rechazo a lo que está haciendo en Gaza y en de apoyo del pueblo palestino. Pero consideramos que todo esto es relativamente muy poco, débil y no alcanza a revertir esa monstruosidad.

Como revolucionarios, como demócratas y como personas, grupos, organizaciones o Partidos, tenemos que hacer conciencia que esa disputa global de los bloques

 

imperialistas con todas las implicaciones y consecuencias a que acarrea con el bandidaje que han puesto en marcha, no es asunto solo de Oriente Medio y particularmente del pueblo palestino. Ya estamos suficientemente enterados que la trans-multinacional del narcotráfico es un poderoso sector de la economía mundial, que ya no se reduce a los carteles locales como existieron en Colombia, o las mafias rusas e italianas. Hoy hace parte de los poderosos agrupamientos económicos mundiales con socios en diferentes países de Europa, Asia, EE. UU. y América Latina. Es muy bien sabido ya que esta poderosa fuerza económica no solo mueve los mercados del narcotráfico, sino también los de armas y de la minería ilegal, y es esta la que actualmente financia a las fuerzas políticas de extrema derecha y a los neonazis fascistas. Y para nadie es un secreto que estas poderosas fuerzas tienen una amplia actividad de narcotráfico y minería ilegal en América Latina a través de México, El Salvador, Guatemala, Panamá, Venezuela, Colombia, Ecuador, Brasil, principalmente y que una alta proporción de la violencia en estos países, se debe a la presencia y acción de estas fuerzas.

Y como revolucionarios, no podemos desconocer ni promover el desconocimiento del derecho del pueblo judío a tener su territorio, a organizar su vida y sus instituciones de manera autónoma y propia, pero de ninguna manera y bajo ningún pretexto, podemos aceptar y callar su conducta y actuar criminales contra el pueblo palestino. Somos conscientes de que la única salida confiable, viable y duradera que ponga fin a ese horror, es que Estado y pueblo judío vuelvan al Área que les fuera asignada en 1.948 por las Naciones Unidas y devuelvan todo lo que le pertenece al pueblo palestino; que reconozca y acepte la existencia del pueblo palestino y su Estado; que este Estado palestino sea internacionalmente reconocido, y que pueblo y Estado palestinos puedan hacer su vida también de manera libre y autónoma.

Que sean reconocidos internacionalmente los dos Estados y mutuamente se reconozcan y acepten su existencia. No hay más solución posible que pueda poner a andar la solución del conflicto y construir una paz duradera. Y somos conscientes que en la situación actual y en la correlación de fuerzas existente, esta solución no es posible realizarla, puesto que ella necesita una gran fuerza política revolucionaria y democrática capaz de derrotar a esa fuerza ideológica, religiosa y política del sionismo judío, y apoyarse en las fuerzas democráticas de Israel que acepten esa solución; pero esa fuerza no existe ahora. Mientras tanto, hay que créala e ir ganando terreno mediante las acciones que a continuación proponemos.           

 

La anterior solución no está a la vuelta de la esquina, pero como revolucionarios, no podemos quedarnos paralizados esperando que ella llegue por si sola. Creemos que todas las fuerzas políticas revolucionarias, progresistas y democráticas a nivel mundial, podemos y debemos hacer mucho más para denunciar y luchar contra la matanza en Gaza. Podemos hacer mucho más por derrotar el sionismo en Israel encabezado por Netanyahu y sus auspiciadores en Inglaterra y EE. UU. Creemos que el pueblo palestino necesita, ahora más que nunca, un amplio Movimiento Político de apoyo internacional decidido, constante y en ascenso. Nuestra condición de revolucionarios no nos permite permanecer indiferentes y tranquilos ante los horrores que padece el pueblo palestino causados por esa fuerza ultra reaccionaria. Nos parece que es perfectamente posible realizar denuncias, plantones, mítines, marchas, protestas, permanentes ante las embajadas de Israel en todo el mundo, y donde sea posible hacer grandes movilizaciones de condena y rechazo al sionismo israelí y la barbarie a que ha sometido al pueblo palestino en Gaza.

 

EL FARO SOCIAL

Popayán, junio 6 de 2.025        

         

   

 

viernes, 30 de mayo de 2025

APRECIACIONES CRITICAS SOBRE LA PROPUESTA DE REFORMA AL SISTEMA DE SALUD Y LA CONSULTA

 

 APRECIACIONES CRITICAS SOBRE LA PROPUESTA DE REFORMA AL SISTEMA DE SALUD Y LA CONSULTA

Con base en el documento emitido desde la Presidencia de la Central General del Trabajo (CGT)-Seccional Cauca, “Consideraciones sobre la Propuesta de Reforma a la Salud”, EL FARO SOCIAL se permite contribuir a desarrollar más ese enfoque de lo que se necesita realizar, en cuanto es en el momento, la posición más acertada que existe y amerita ser apoyada no solo aceptándola y “dándole la bendición”, sino principalmente, convirtiéndola en herramienta de trabajo y contribuyendo a desarrollarla.

El sistema de salud que tenemos actualmente, no llegó a la situación en que se encuentra por un proceso evolutivo espontáneo del sistema que existió hasta la década de los años 70 del siglo XX. Hasta esos años, en el sistema existente, había un amplio predominio de la Red Pública de Hospitales, Clínicas y Puestos de Salud. En la década siguiente, que podemos llamarlo, período de transición al sistema actual que tenemos, lo fue de crisis progresiva en la medida en que cada día contaba con menos recursos para operar, es decir, que se trató de una crisis inducida, desde los niveles de decisión política, administrativa y jurídica nacionales.

Así se llegó al año 1.994 en que, con la Ley 100, se diseñó el actual Sistema de Salud que tenemos.  Por eso, nosotros decimos que el actual Sistema de Salud es, desde el punto de vista jurídico, fruto, hijo de la Ley 100; y desde el punto de vista político, de la gran ofensiva del Modelo Neoliberal a nivel mundial y que, en Colombia, tomó fuerza después de la Constituyente y la Constitución Política de 1.991, a la que tanto se le adora, se le rinde culto, y aún más, se llama a la gente a rezarle, venerarla y santificarla. De esta manera, se trasformó totalmente, no solo la prestación del servicio, sino principalmente la finalidad y los objetivos de la oferta de servicios de salud, la organización, el modo, hasta el comportamiento social y político del personal científico, profesional de diferentes áreas de la salud, auxiliar y trabajadores en general. 

Como lo hemos anotando antes, hasta la década de los años 70 del siglo XX, la atención en salud estaba a cargo de la Red Pública, mediante la cual el Estado, bien, regular o mal, cumplía con la responsabilidad de garantizar el servicio y el derecho de los ciudadanos. Red que en buena medida fue construida con el esfuerzo colectivo de las comunidades, al menos en el nivel primario. En este caso, el presupuesto nacional para atender la salud pública estaba destinado a proveer de recursos, a financiar esta Red Pública. O como se dijo a partir de la Ley 100, el Estado “subsidiaba” la oferta de los servicios de salud que los ciudadanos necesitaban.

La imposición del Modelo Neoliberal en todas las actividades económicas, invirtió esa lógica. En lugar de mantener y fortalecer ese “subsidio” a la oferta, es decir, de continuar atendiendo por medio de esa Red Pública a los ciudadanos en los momentos de necesidades de salud, esos recursos del presupuesto nacional, se dirigieron a financiar la demanda, trasladándolos a las empresas privadas de salud que se crearon para que fuera a estas a donde el ciudadano tuviera que dirigirse en demanda de esas necesidades. Es la típica trampa del bobo, en la que el bobo “muerde el anzuelo”, hace el “trabajo sucio” y el vivo simplemente espera que el bobo termine asado en la parrilla para recoger los beneficios de la “pesca milagrosa”. Nada gratuito es, que no pocas organizaciones sociales, dirigidas por personajes que habían levantado aureola de luchadores sociales y revolucionarios, cayeran en la trampa y ayudaran a legitimar el Modelo Neoliberal, que es el verdadero causante de la decadencia y degradación en que se encuentran, no solo el sistema de salud, sino toda la sociedad colombiana y las colectividades humanas en el mundo entero.

Antes de continuar es, para nosotros, obligatorio hacer dos aclaraciones de mucha importancia, en lo que al análisis político del sistema de salud respecta. La una es sobre el concepto del derecho del individuo a poder cumplir con sus funciones y obligaciones de trabajo, de actividades sociales y culturales y de hacer todo lo que tiene que hacer en condiciones de bienestar físico, ambiental y sicológico. Desde que surgió el sistema capitalista, se realizaron las primeras revoluciones burguesas que establecieron el correspondiente Estado de Derecho (o Estado burgués), fue consagrado ese derecho del individuo como una conquista social de los ciudadanos con carácter universal, como responsabilidad y obligación del Estado. En ese sentido, más que un derecho de los ciudadanos con carácter universal, es decir, igual para todos, es una responsabilidad del Estado, garantizar a todos sus súbditos la satisfacción de ese derecho, por la elemental razón de que todos los ellos contribuyen con su trabajo a crear la riqueza social con la cual ha de ser dotado el sistema de los recursos necesarios para mantenerlo en operación constante.

La otra aclaración importante, es sobre el concepto de subsidio. Desde nuestro punto de vista actual, los subsidios son recursos adicionales que los Estados le asignan a determinados sectores sociales, de la producción, del consumo o de actividades sociales, artísticas y/o culturales. Por ejemplo: el subsidio al transporte que los gobiernos asignaban a los ciudadanos, al hacer uso de los medios de transporte urbano; o el subsidio que actualmente se les asigna a los ciudadanos de los estratos 0, 1, 2 y 3, en el consumo de la energía eléctrica; o los subsidios que los gobiernos de los países ricos a su interior, asignan a sectores de la producción agroindustrial para mantener los precios relativamente bajos dentro y fuera de los mismos. En este sentido, los subsidios, en términos generales, no pueden ser de carácter permanente, o lo que es lo mismo, son transitorios; y tampoco son el único medio con el cual se sostiene tal o cual actividad. Estos son una ayuda, un apoyo del Estado, no la fuente fundamental y única de financiación.

Desde que cambiaron el sistema de salud que teníamos por el que existe actualmente, se hizo permanente el uso de ese término, de esa palabra, que más que palabra es un concepto económico y político. Se introdujo la idea del subsidio a la oferta, como existía anteriormente mediante la Red Pública, al contrario de lo que hay ahora, como subsidio a la demanda con las empresas privadas de salud. Allí, y en ese momento, se hizo de uso popular y corriente, la idea del subsidio en relación con el servicio de salud y, en alguna medida, de otros servicios públicos. Consideramos que, en este caso, no se trata de subsidiar la oferta o la demanda del servicio de salud. En términos sociales, políticos y jurídicos, esta es una responsabilidad y obligación del Estado, garantizar la satisfacción de ese derecho a los ciudadanos, de manera igual para todos.  Y a su lado está el concepto, también económico y político, de servicio. En la sociedad capitalista, los servicios son un área, un renglón entre todos los demás renglones de la producción de un país y del mundo, y como tal son también mercancías como cualquiera otra que se valoran según los costos de producción y la ganancia del empresario.

Por lo tanto, al identificar el acceso del ciudadano a la salud como un servicio y denominarlo como la prestación del servicio de salud, automáticamente se está asimilando la obligación del Estado de garantizarles la salud a sus ciudadanos, como otra de las tantas mercancías que existen en el mundo del capital, en el mundo de la economía capitalista. Y vemos en las protestas, marchas y movilizaciones las inscripciones en las pancartas: “La Salud no es una Mercancía; es un Derecho”; y oímos gritar en las mismas: “La Salud no es un Negocio; es un Derecho”. Y hasta al propio Presidente Petro lo hemos oído expresar en sus discursos que “La Salud no es una Mercancía y que el Servicio de Salud no es un Negocio”. Pero mientras la salud se siga considerando e identificando como Servicio y se mantenga la estructura económica y organizacional actual, seguirá siendo de hecho, una Mercancía que se compra y se vende como cualquiera otra, en el mercado de la salud y se valoriza según los costos de producción y la ganancia de los empresarios. Y para el caso que nos ocupa, esta ganancia es bien alta.

Y no sobra agregar que a las anteriores aclaraciones que acabamos de enunciar, hemos podido llegar gracias al ya largo esfuerzo que hemos hecho por estudiar, analizar y confrontar los discursos con la desconcertante realidad que a todo momento nos atropella y abruma, y son fruto de nuestra inquebrantable decisión de profundizar el proceso de conocimiento de la realidad que nos rodea y de replantear, tanto lo que hemos concebido y concebimos de esa realidad, como todo lo que hemos hecho y hacemos, supuestamente para transformar esa realidad, de nuestro férreo compromiso de someter a crítica implacable, tanto las burradas que hacen los demás, como las que hemos hecho y hacemos nosotros mismos. Por eso, nos propusimos replantear todo: las interpretaciones y comprensiones de la realidad, criterios de acción y de trabajo, de organización y de construcción del pensamiento y de la fuerza política que tanto necesitamos, y que todo esto se vea reflejado en lo que hacemos. 

Hechas estas aclaraciones, podemos continuar con los interrogantes que la CGT-Cauca formula en su documento y que apuntan a colocar el debate y la toma de decisiones sociales y políticas sobre el particular, en el sitio que hay que colocarlo y en el plano en que hay que actuar: ¿Cuál es el problema a resolver a mediano y largo plazos? ¿Y cuál es el problema a resolver a corto plazo? ¿Estamos en condiciones de garantizar una salud pública universal? ¿Qué es lo que tenemos que hacer en términos inmediatos?

Es claro que el objetivo a mediano y largo plazos es transformar el actual sistema en un sistema de salud pública con carácter universal. ¿Que implica esto y que se requiere para lograrlo? Para alcanzar este propósito se necesita:

a)    Construir, Reunir y Conformar una Gran Fuerza Social y Política desde ahora, capaz de obligar a este Estado burgués que está al servicio de los capitalistas, no de las clases y sectores sociales trabajadores, a que recupere la propiedad y gestión de la red pública de salud.

b)    Con el actual sistema que tenemos, ampliar y mejorar la atención exige más y más plata. Por eso hoy lo que existe es una amplia Red de alta complejidad en Salud, demasiado costosa y a la cual, la mayoría de la población trabajadora no tiene acceso. Si cambiamos la actual atención al enfermo y a la enfermedad por la consecución de un individuo vigoroso y sano, progresivamente se reducirán los costos financieros en salud, además de muchas otras ventajas que con ello se obtienen. Metámonos en la cabeza, con inyector, si es necesario, que el individuo sano, deja de ser negocio para los depravados negociantes de la salud. En este sentido, la solución de los problemas de salud no es solo de dinero, como lo veremos a continuación.

c)    Terminar el aseguramiento del Riesgo en Salud que, en el actual modelo lo hacen las EPS, para que esa función vuelva a ser pública; con ello, se elimina la intermediación financiera que hacen esas EPS y los recursos fluirían a la Red Pública de Hospitales, Clínicas y Puestos de Salud de manera directa; aunque, hay que aclarar que, con el modelo actual, el negocio grueso y fabuloso, no está tanto en las EPS, sino en las IPS y en las tras-multinacionales productoras de fármacos. Las EPS son solo eso, intermediarias financieras que, al despojarlas de esa facultad que les dio la Ley 100, no tendrían razón de ser y desaparecerían. Sin embargo, eso no es más que una mínima parte del problema; puede ser una conquista importante, pero no resuelve todo el problema. Como hemos dicho ya, es en esa Red de Alta Complejidad, a la cual no tiene acceso la gran mayoría del pueblo colombiano, donde está el verdadero problema.

d)    Una institucionalidad lo suficientemente fuerte y dinámica capaz de ejecutar políticas de Estado estables y duraderas que no dependan de los gobiernos de turno.

e)    Construcción de un Plan General de mejoramiento de las condiciones de trabajo y salariales de todo el personal científico, profesional, técnico, tecnológico y de trabajadores en general del Sistema de Salud, con apoyo económico a su formación profesional, a su capacitación científica  permanente, a su capacitación técnica; reduciendo progresivamente la carga laboral haciéndola menos fatigosa y onerosa, con mejoramiento igualmente progresivo de la remuneración salarial y eliminación sin atenuación ni justificaciones de ningún tipo, de la retención de los pagos al personal de salud.  

Es claro que no contamos con esos requisitos. ¿Qué hacer entonces? ¿Seguir en el rincón arrumados y abrumados por el desconcierto? O lo que es peor: ¿seguir desde la montonera de pequeños sindicatos en una misma entidad de salud haciéndose una competencia sorda y salvaje entre sí, en vez de enfilar la lucha contra los depravados negociantes de la salud, dueños de las grandes empresas privadas de la salud y de la producción de fármacos? Tampoco podemos llegar al fatalismo de argumentar que la situación está tan difícil que ya no hay nada qué hacer, que todo está perdido.

En términos de corto plazo, qué hacer, es lo que hay. Lo que no podemos es pretender recuperar de un momento a otro, lo que dejamos perder en todos estos años, y si reiniciamos por donde hay que reiniciar, encontraremos muchas cosas que las podemos ir haciendo, ir construyendo para recobrar fuerza, capacidad política, conocimientos, destrezas para movilizar las pequeñas reservas que tenemos e ir revirtiendo la debilidad en fuerza. Por ejemplo: la construcción de esa gran fuerza social y política de la que hemos hablado antes y proponemos como uno de los instrumentos fundamentales para lograr los propósitos de transformar el actual sistema de salud, no la podemos hacer de la noche a la mañana, con un decreto o con una propuesta de reforma que en el fondo no reforma nada. Entre otras razones, porque ella solo se puede construir en la lucha, en la acción por recuperar lo que hemos perdido, estudiando, capacitándonos, aprendiendo y corrigiendo errores, no solo, los que cometamos hora, sino los que hemos cometido desde hace ya muchos años. Pretender dotarnos de una gran fuerza social y política primero para después ponerla a luchar, sería tan absurdo como pretender construir una casa de arriba para abajo.

Es en la confrontación permanente por pequeños logros y pequeñas conquistas que vamos alcanzando, en ese aprendizaje constante como podemos ir construyendo tal fuerza. Tampoco se puede seguir esperando que otros grupos o personas desde fuera del sistema de salud, mesiánicamente la construyan y vayan a salvarlo porque allá lo que a menudo abundan, son demagogos que andan a la caza de cualquier oportunidad. Entonces ¿dónde y con quienes hay que construir esta gran fuerza? No de manera exclusiva pero sí fundamentalmente con los mismos trabajadores de la salud; trabajadores científicos, profesionales de otras especialidades pero que trabajan allí, profesionales de las diferentes especialidades médicas, personal auxiliar y trabajadores en general. Esta fuerza que se construya allí no debe pretender actuar sola, aislada de otras fuerzas políticas que se construyan en otras áreas de trabajo y de la economía nacional.

Desde nuestro punto vista creemos y proponemos que, lo más apropiado, de acuerdo a la situación en que nos encontramos, es enfilar lo mejor de nuestros esfuerzos a unificar pensamiento y acción en torno: a) Retomar la Recuperación de la Red Pública de Salud; b) Promover la Discusión y Formación amplias sobre los Determinantes Económicos, Ambientales, Sociales y Culturales de la Salud o de la Enfermedad, como el trabajo en condiciones óptimas, alimentación, vivienda, recreación, uso del tiempo libre; c) Cómo Retomar y Fortalecer la Salud Preventiva como Eje Central de todo el Sistema de Salud, en el que es menester darle un mejor tratamiento y ubicación a lo que pueden aportar las Terapias Alternativas; d) Una Gran Acción Política y Social para Promover el Ejercicio Físico Obligatorio, el Deporte Social, Danzas y Bailes Deportivos.

¿Movilizarse en lucha, aunque sea por pequeñas conquistas con la clara intención de ir construyendo las propuestas que estamos planteando y otras que se considere necesario aportar?, incuestionablemente sí, hay que hacerlo  Pero movilizarse por pequeñas migajas, sin una estrategia, sin criterio de conjunto y cada uno por su lado, como se ha venido haciendo y se sigue repitiendo, ya es demasiado abuso con la pobreza y necesidades de la gente que incluso puede ser hasta peor que lo que hacen los depravados mercaderes de la salud, porque eso destruye la confianza de todos los que luchan en sus propias fuerzas. Y creer que, con unas jornadas de movilización, que más tienen tintes, olores y sabores electorales que de propósitos fundamentales y fundamentados de solución de los problemas de la salud del pueblo, así lograran retomar y aprobar la Reforma a la Salud, en el fondo no cambiaría nada. Y ni siquiera suponiendo que, eso permitiera un nuevo triunfo electoral y la continuación del gobierno, podemos esperar soluciones de fondo a la situación existente en salud y en todo lo demás.

La más contundente evidencia de lo que acabamos de plantear, son las preguntas de la Consulta y las que le agregaron que escasamente podrían servir de Consignas para las pancartas de una marcha de protesta o de slogans de una campaña electoral. Preguntarles a los usuarios de Sistema de Salud actual que, si “Quiere que se cambie ese Sistema”, pues claro que todos lo queremos. El problema es Cómo, Qué otro Sistema mejor se va a adoptar, Qué otros Instrumentos Institucionales se van a Crear y Cuáles serían exactamente los Cambios que se van a Introducir y, Cómo van a Beneficiar a la mayoría del Pueblo Colombiano. Esto es tan ingenuo, por decir lo menos, que sería como preguntarle a una persona con hipotermia, si el gua moja.

EL FARO SOCIAL

Popayán, mayo 29 /2.025  

EL "COROLARIO DE TRUMP" ESTÁ EN MARCHA

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