viernes, 5 de enero de 2024

¿A QUE ES QUE LE HEMOS JUGADO...

¿A QUE ES QUE LE HEMOS JUGADO Y A QUE ES QUE DEBEMOS JUGARLE EN TERMINOS ELECTORALES? 


Por razones ajenas a la voluntad de quienes hemos estado al frente de la labor política que ha venido desarrollando EL FARO SOCIAL, tuvimos que entrar en un receso en un momento crucial en el que teníamos que definir y poner en marcha una propuesta diferente e independiente para el proceso electoral del mes de octubre de 2.023. Receso que no es el primero y a lo mejor, no será el último. Ya antes hemos tenido otros, de los cuales hemos salido, tratando de superar debilidades y dificultades muchas que hemos tenido y seguiremos teniendo, precisamente por tratarse de la construcción de una fuerza con una política diferente de la politiquería tradicional y con una práctica y un accionar político que supere todo ese pasado pervertido que continuamos arrastrando. 

Parte de estas tareas, al menos, intentamos cumplirlas con la propuesta de la constitución de una Convergencia Democrática que acogiera a diferentes sectores políticos y organizaciones sociales, más allá de las agrupaciones políticas existentes con una posición diferente e independiente. Por haberlo hecho ya demasiado tarde, no nos fue posible cumplir con ese propósito. 

Sin embargo, en nosotros, hay la suficiente claridad de que esa propuesta, está y sigue teniendo, no solo validez, sino que es una necesidad para poder, al menos, aspirar a modificar substancialmente la deprimente situación económica, política y social del Cauca, y que no tenemos la menor duda, que lo es y la necesita también todo el país. Creemos que esta propuesta hay que retomarla y trabajarla con toda la responsabilidad que amerita, para el próximo proceso electoral, en el entendido de que no se trata de una simple propuesta político-electoral. 

De lo que se trata es de iniciar, por lo menos, la constitución de una Convergencia Democrática capaz de construir una Propuesta Política dirigida a resolver el sinnúmero de problemas económicos, políticos e institucionales (estatales) que la élite dominante de este país, defiende con uñas y dientes y no permite que se modifique a favor de las grandes mayorías nacionales. Más que miles de discursos, esto nos lo están demostrado con increíble crudeza, el conjunto de acciones y hechos puestos en marcha por esa élite con todos los medios de que dispone, en contra de los intentos del Presidente Petro, de llevar adelante reformas que, de ninguna manera destruyen ese poder, pero sí lo limitan, modifican y buscan resarcir en algo, las atrocidades que han cometido contra la clase obrera, los campesinos, indígenas y demás sectores populares del pueblo colombiano. 

Por estas y muchas otras razones, nos hemos opuesto a aquellas personas, grupos y organizaciones políticas y sociales que consideran que basta con armar unas propuestas político-electorales a última hora, con su grupo o su círculo de amigos, que a veces no va más allá de su familia, en las que todos prometen en sus discursos, resolver las necesidades de los ciudadanos, y que no son más que pura y simple demagogia en el mejor de los casos, o en la peor de las eventualidades, una manera disfrazada y fraudulenta de ayudarle a esa élite a resolver los agudos desajustes del sistema imperante que se agudizan cuando los de abajo exigen soluciones y se crean los ambientes propicios para que se levanten en rebelión. 

Y si a lo anterior agregamos el hecho puro y simple de realizar las campañas electorales ateniéndonos enteramente a la normatividad diseñada e impuesta por esa élite y a todas las prácticas, métodos y estilos degenerados, no solo por la politiquería tradicional, sino actualmente por las mafias de todo orden e intereses particulares que necesitan el control de los órganos oficiales de administración y decisión, y le predicamos al ciudadano que queremos llegar allá para solucionarle sus problemas, entonces: o bien nos hemos convertido, aunque a veces inconscientemente en instrumentos útiles del sistema, o somos conscientemente unos estafadores que tenemos intereses personales, de grupo o familiares de llegar allá para hacer lo que hace la gran mayoría de los que trajinan por esos escabrosos senderos. 

Toda la organización institucional del país o lo que también denominamos estructura del Estado y los Gobiernos, alrededor de lo cual escuchamos tanto discurso sobre “el equilibrio de las tres ramas del poder público (ejecutivo, legislativo y judicial), sobre “los pesos y contrapesos de estos tres poderes”, está corroída, podrida y puesta al servicio, no solo de las grupos económicos y financieros, sino secuestrada por las mafias de todo orden y de intereses particulares que desangran los presupuestos públicos que deben atender las necesidades de los más pobres y desde las cuales, corrompiendo a los funcionarios, corrompen y pervierten por completo todo lo que gira a su alrededor. 

Y con toda esta podredumbre, con todas las náuseas que producen sus fétidos olores, hoy no podemos continuar dando vueltas en el mismo círculo con la misma conclusión: “participar y votar en las elecciones, no resuelve nada, eso no sirve”, “no hay que ayudar a los corruptos a que sigan gobernando y robando”, “no hay que votar, hay que rechazar y denunciar la corrupción y a los corruptos”. Todo eso suena bien a los oídos de grandes sectores políticos y sociales hastiados de tanta estafa de la que hemos sido víctimas. 

Sin embargo, la experiencia nos ha demostrado ya a más no poder que, en muchos casos, esa abstención “muda y nuda”, es decir, desprovista de objetivos políticos viables y conscientes, fue mucho más allá del 50% del potencial electoral, y nada pasó; el poder político de esa élite siguió incólume; con unas minorías electorales, continuó legitimando, validando y manteniendo ese poder, precisamente porque el poder político no reside en el voto si no en la fuerza económica, en el instrumento institucional, que sigue en sus manos, es decir, el Estado, y en gran medida, en la cultura y las costumbres de la gente. El voto lo único que puede hacer es legitimar, validar el poder existente, o en el mejor de los casos, consagrar, legitimar y validar los cambios a que aspira el pueblo, con toda la cautela que debemos tener en cuenta en este caso, porque muy bien estamos avisados de lo que sucedió en 1.948 en Colombia, en Chile en 1.973, lo que ha sucedido en tantas otras ocasiones en América Latina y otras partes, y lo que está pasando en este momento en nuestro país. 

Hacia futuro, tenemos mucho que discutir, debatir, aclarar y hacer, pero mucho más por cambiar y mejorar. EL FARO SOCIAL, colaborará, ayudará, hará todo lo que esté a su alcance en el propósito de constituir y construir la propuesta política de la Convergencia Democrática, que no es un asunto solo de EL FARO SOCIAL, sino de todos los sectores políticos y sociales que realmente necesitamos dar ese paso y principalmente de los representantes de esos sectores. Son estos y sus sectores que representan, los que deben asumir el compromiso de constituir, conformar y construir la propuesta política y la Organización política capaz de aplicarla, desarrollarla y convertirla en opción viable para nuestro Departamento, en primera instancia. 

Fácilmente podemos apreciar que, este propósito de dotarnos de una herramienta política que nos permita salir del caos en que nos encontramos y superar todas las limitaciones que tenemos, exige el compromiso de todos y la disposición y decisión de asumir el papel que debemos asumir. La Convergencia Democrática no podemos entenderla como una explosión insurgente que brota sin que nadie la convoque y la construya. Por el contrario, es un proceso consciente que demanda muchos esfuerzos prácticos y de creación intelectual en los que debemos emplearnos a fondo para poder alcanzar el éxito. 

Es a esto a lo que estamos invitando a todos los demócratas, alternativos y a los revolucionarios, y por su intermedio a todos los sectores políticos y sociales democráticos, a que contribuyamos con este aporte al Cauca y al país. 

Fraternalmente 


EL FARO SOCIAL. 

Popayán, sept. 18/2.02








jueves, 4 de enero de 2024

LLAMAMIENTO URGENTE A LOS CAUCANOS

 LLAMAMIENTO A LOS CAUCANOS 


LLAMAMIENTO URGENTE A LOS CAUCANOS Ni suenan ni truenan. Ni son los que están, ni están los que deberían ser. Esto es lo que, con mucha desazón, dolor y tristeza, tenemos que decir de los precandidatos y candidatos a Alcaldía de Popayán y Gobernación del Cauca. Y para colmo de males, los que todavía continúan de dueños de estas decisiones a espaldas de las reales necesidades y exigencias de la ciudadanía, no dejan que la inconformidad en sus propias filas aflore y se exprese libremente. Como decían los abuelos: “Ni rajan ni prestan el hacha” 

En unas condiciones tan lamentables por las que estamos pasando, nos parece que es una gran irresponsabilidad de las dirigencias de los Partidos y Organizaciones políticas, de las Organizaciones sociales y de lo que en general, se ha denominado el movimiento social en el Cauca, seguir jugando al grupismo, con la necesidad y la paciencia de los caucanos, montando precandidaturas y candidaturas de quienes, sin desconocerles sus cualidades y capacidades técnicas, profesionales y humanas que puedan tener, no recogen las aspiraciones de los electores ni los conocen. 

Ante semejante espectáculo deplorable, un grupo de ciudadanos de diferentes vertientes y tendencias políticas, hemos tomado la determinación de hacer pública la propuesta de constituir y construir una Convergencia Democrática, no alrededor de intereses personales o de grupos, sino como unificación de amplios sectores políticos y sociales en torno a unos programas de corto y mediano plazos viables y necesarios que permitan resolver progresivamente los más urgentes y graves problemas que padecemos y que no tendrán solución en la forma como se están manejando las instancias gubernamentales.

Llamamos a los caucanos en general, a las bases de los Partidos tradicionales que todavía subsisten, a los demás sectores políticos que se esfuerzan por salir adelante en condiciones muy difíciles por fuera de esos Partidos, a los sectores políticos alternativos que ven languidecer sus esperanzas en un ambiente cada día más enrarecido, a todos los que han abandonado esos Partidos tradicionales, a los grupos alternativos y a las organizaciones sociales que no han logrado consolidarse, a los que se han negado reiteradamente a participar en el ejercicio político-electoral y que ven pasar inexorablemente el tiempo sin que se realicen los sueños que abrigaron, y sobre todo, a ese importantísimo potencial electoral popular inconforme, alternativo y progresista que se expresó con Foro Alberto Tunubalá, Carlos Gaviria y ahora con Petro y Francia Márquez, a que no permitamos más manipulaciones groseras de la voluntad y capacidad de decisión del elector. A que nos revelemos contra esas prácticas inveteradas que han pervertido el noble ejercicio de la política como herramienta para alcanzar el progreso y desarrollo social colectivo, a que nos unamos, no alrededor de otro grupo de personas y sus intereses personales, sino alrededor de la solución de unas necesidades y problemas que no dan más espera, de unos fines como son los de sacar al Cauca de la postración en que se encuentra, de unos propósitos y objetivos de solución de problemas que exigen solución inmediata y de otros que pueden dar espera pero que no pueden seguirse relegando como ha venido sucediendo por tantos años. 

Entre estos problemas de solución inmediata proponemos los siguientes: 1-El problema de los bloqueos y taponamientos de la vía panamericana es de urgente solución. Es claro que las vías represivas no son la solución porque este es asunto de naturaleza económica y política. Pero tampoco la vía de las negociaciones y demasiadas concesiones a algunos sectores que han acudido a ese medio, ha resuelto la situación hasta ahora y no la resolverá mientras subsistan las causas que las originan. Se necesita un programa económico y político que saque a las comunidades indígenas, afrocolombianas y campesinas que han sido los actores principales en este caso, de la pobreza y miseria en que se encuentran. 2-Dentro de esa perspectiva, es de urgente solución la interconexión vial terrestre del Departamento. No podemos quedarnos esperanzados solo en la construcción de la doble calzada que, entre otras cosas, seguirá siendo objeto de bloqueos, si no hay soluciones a las necesidades anteriormente citadas. Prioritariamente se necesita la solución de las vías secundarias, terciarias, la conexión vial con los Deptos. de Putumayo, Nariño y Caquetá, mediante vías de primer orden y con los Municipios de la Costa Pacífica caucana; estas últimas deberán ser catalogas como prioridad nacional en materia económica, social y política. 3-Es de extraordinaria importancia dar el paso a promover la acción de movilización política y social, profunda, permanente y sostenida en torno a exigir la solución a los cultivos de uso ilícito. Popayán y el Cauca dolorosamente, en medio de la precaria situación en que se debaten, ven marcharse actores económicos porque no resisten más y ven como sus patrimonios se diezman o se agotan, sin solución a la vista porque la violencia los ahoga. Mientras la violencia generada y alimentada por el narcotráfico no se comience a solucionar, no hay esperanzas para el Cauca. 

Tal como están las cosas, es indispensable aceptar que, la “Paz Total” planteada por el Gobierno Petro, no podrá avanzar debido a las serias fallas de que adolece, tanto en su concepción, como en los pasos prácticos para llevar adelante las negociaciones, de las improvisaciones en el manejo de un asunto tan delicado como es ese, de la falta de un equipo político más idóneo que conozca a fondo los diferentes actores con quienes está negociando y que definitivamente evalúe con cuales se puede avanzar y negociar, y con cuáles no. Nos guste o no, en este caso, de parte nuestra y por supuesto, de parte del Gobierno, debemos entender que no queda más remedio que aplicar la política de “la zanahoria y el garrote”, es decir, premiar la disposición y decisión práctica y concreta a cesar el fuego y las actividades delincuenciales, y negociar, en los casos que se trate de negociación política, y a someterse a la justicia, en los que se trate de actividades simplemente de narcotráfico. La voluntad unilateral del Gobierno de proponer la paz y el cese el fuego, aunada a la incapacidad de los negociadores, la han aprovechado esos grupos armados para expandirse y copar más y más territorios. 

El Gobierno debe definir, con toda firmeza y claridad, quienes son los que realmente están dispuestos a negociar o someterse a la Justicia. Si esto no se da, por obligación, éste tiene que pasar a retomar, profundizar y llevar adelante en serio, la inteligencia militar y aplicar el garrote, con la contundencia que se necesita. Esta experiencia quedó suficientemente clara en las negociaciones anteriores de 2.016. Ya está vivida y no hay razón para desconocerla pretendiendo inventarse procesos que no dan resultado porque le ceden toda la iniciativa a quienes están interesados es en mantener un negocio que les proporciona inmensos recursos. 

Estos son algunos de los retos más urgentes que los caucanos debemos enfrentar de manera inmediata, si queremos generar y crear otra perspectiva política que nos devuelva la confianza y la esperanza de poder salir del atascadero en que nos tienen azotados esos problemas. Hay otros que solo es posible resolverlos a mediano y largo plazos y que son aún más graves, crónicos, generados unos por en el tipo de economía que se estableció en lo que hoy es territorio caucano, y otros que han sido generados por diferentes fuerzas sociales más recientemente. Entre estos tenemos: 1-La integración económica, política, social y cultural del Cauca, que no podemos reducirla solo a la integración vial del Depto. Ésta es parte importante de ella, pero no es suficiente porque esa integración, vista desde ese punto de vista, no es simplemente física. Este es quizá, uno de los problemas más graves que hemos heredado, nos hemos acostumbrado a él, y los que quieren seguir manejando la política con las maneras tradicionales, se hacen “los de la vista gorda” y tampoco les interesa resolverlo, porque, para ellos, solo se trata de mantener unas maquinarias locales que les garanticen los votos. 

El Cauca ha vivido por décadas en un aislamiento, en algunos casos, total, de unas zonas con otras, sin vínculos económicos y sociales. En este sentido, este aislamiento es, en primer término, económico, y en consecuencia político, social y cultural. Hoy, en pleno siglo XXI, olímpicamente nos damos el lujo de que no nos importe para nada, lo que significa la costa pacífica caucana para el desarrollo, no solo caucano, sino de todo el sur occidente y del país. Esta integración, vista así, es, además, política, social y cultural. Otro de los “cuellos de botella”, como se decía hace años para referirse a situaciones complicadas, a las cuales no se le encontraba solución a la vista, es el de la generación de energía propia en el Cauca. Si las comunidades indígenas y campesinas, pero con mayor razón, si se trata de emprender procesos industriales más avanzados, no cuentan con la energía suficiente y a costos cómodos, no será posible que avancen hacia el desarrollo de procesos asociativos, cooperativos y solidarios, como se ha propuesto, y algunas comunidades lo vienen haciendo con inmensas dificultades.

Y menos hay posibilidades de avanzar a procesos industriales más avanzados. Estamos pagando una energía supremamente costosa, en un Depto. que cuenta con una oferta de recursos naturales abundante para generar energía. Es necesario en este caso en particular, apoyar la lucha que los trabajadores del sector energético emprendieron hace 15 años por la defensa la Empresa CEDELCA, que es patrimonio de los caucanos, no de los grupos políticos tradicionales que la usufructuaron y saquearon, hasta que estaba al borde de la liquidación, logrando que esta siguiera siendo una Empresa pública y que no fuera privatizada. 

Por todo lo anterior, la Convergencia Democrática que proponemos es para realizar un trabajo muy duro, prolongado y persistente en dirección a buscarle solución a esos y otros atascos de los cuales no hemos podido salir, y con el manejo clientelista inveterado que se le sigue dando a las agrupaciones políticas que pretenden seguir en lo mismo, no hay esperanza de hacerlo. Sin lugar a dudas, esta Convergencia debe y tiene que abordar el proceso electoral que ya está ad-portas, aunque ya se están venciendo los términos. Es corto el tiempo que queda, pero hay que intentarlo. Y si bien son algunas personas que deben tomar la iniciativa y dar los primeros pasos, esta propuesta solo tiene sentido, en la medida en que, en ella, converjan todas las fuerzas que sea posible unir, acercar, compartir, siempre que estén de acuerdo con esa perspectiva de crear realmente una opción de futuro y nos comprometamos todos, a luchar y sacar adelante, estos y otros objetivos que, en el camino, encontremos que debemos incorporarlos al ideario de esta propuesta. 

A esta primera versión de LLAMAMIENTO A…, le hemos introducido algunos aportes que nos llegaron de caucanos que se han sentido identificados con el documento, han mostrado interés por aportarle y por su desarrollo. En su contenido, lo planteado aquí corresponde a EL FARO SOCIAL, pero por el momento, lo firman y respaldan algunas organizaciones sociales amigas y personas individualmente que han expresado su acuerdo. Sin embargo, lo más importante en esta propuesta política, es dejar establecido con toda claridad que ésta, va mucho más allá de EL FARO SOCIAL. Este estará en la Convergencia Democrática, la acompañará. Hará todo lo que esté a su alcance para que salga avante y por fortalecerla, pero en términos de decisiones políticas, éstas serán tomadas, ojalá de la manera más adecuada, por la Convergencia, no por EL FARO SOCIAL. 

De lograrse y concretarse la participación en el proceso electoral que está en marcha, él o los candidatos que se adhieran y se acojan la propuesta, no serán candidatos de EL FARO SOCIAL. Serán de la Convergencia Democrática y ésta definirá a quién o a quienes apoya, siempre y cuando se acojan a la propuesta y se comprometan a trabajar por ella. EL FARO SOCIAL es un sector político pequeño y débil todavía y no puede asumir la responsabilidad de cargar con todo el peso de la campaña. En lo que no debe caber duda es que EL FARO SOCIAL estará a todo momento acompañando el proceso en su conjunto, porque ésta Convergencia Democrática no tiene como único fin la participación político-electoral. Sus objetivos son de mucho mayor alcance. 

Cordialmente 


EL FARO SOCIAL 

Popayán, agosto 6 de 2.023














miércoles, 3 de enero de 2024

LO QUE HACEMOS Y COMO LO HACEMOS...

LO QUE HACEMOS Y COMO LO HACEMOS, ES LO QUE DEFINE LA IMAGEN DELO QUE SOMOS

 “Saber, es un Dolor, Ignorar es una desgracia; ¿qué hacer? procurarnos el Dolor de saber nuestra Desgracia; y, ser así, dos veces desgraciados. Lo horroroso, lo espantoso del Dolor, es ser un espejo, en el cual vemos retratado nuestro propio Yo; pero, es también lo consolador de Él, porque sabemos que destruyendo nuestro Yo, rompemos el espejo, y, matamos también nuestro Dolor”. (VARGAS VILA José María. HUERTO AGNOSTICO. Pág.13.). 

Cuando hemos renunciado ya a sentir “ese dolor de saber” y nos causa placer “la desgracia de ignorar”; cuando no tenemos ya ni la entereza ni el honor de enfrentarnos “al dolor de saber” lo desgraciada que es nuestra ignorancia, ya no seremos una o “dos veces desgraciados”. Lo seremos muchas veces. 

Cuando hemos renunciado ya a “romper el espejo, en el cual vemos retratado nuestro propio Yo”, porque sentimos más miedo y nostalgia de perder nuestra ignorancia que de abrazar el dolor de saber, le huimos al uno y vamos en pos de la otra. 

Esta pareciera ser la dura realidad, la cruel y amarga ironía en la que nos encontramos. Si nos atreviéramos a romper el espejo, en el que no queremos ver nuestro propio rostro desfigurado, horroroso y espantoso, veríamos en todos los pedazos esparcidos, miles y miles de imágenes de rostros muy semejantes al nuestro; esto, lejos de horrorizarnos y sobrecogernos de espanto, magnifica nuestros instintos primarios y dispone nuestro ánimo a disfrutar la bacanal de las cosas ruines, mezquinas, triviales y banales, dejando atrás y haciendo a un lado la lucha, el combate contra el envilecimiento de la política y de todas las actividades humanas que tanto hemos prometido enfrentar y erradicar de nuestra realidad social. 

Los de arriba, con su tropilla de comandantes avezados en la tramoya sucia e inmunda del arte de envilecer todo lo que tocan y/o se acerca a su contacto, que son los que realmente tienen y seguirán teniendo por ahora el poder, ya dieron, esos sí, la orden de “movilización de tropas” y la señal de combate. Ahora sí, el Congreso y las Cortes, abandonan la indumentaria de trabajadoras domésticas del establecimiento y emergen como accionantes efectivos del poder político. Ahora sí se hace a un lado la figura presidencialista, de la cual ha disfrutado la élite dueña de poder y de los gobiernos de turno porque el Presidente no está haciendo lo que están acostumbrados a que éste haga, y además pretende hacer reformas que no son de su agrado. Ya hicieron la tarea de ocultar, difamar, sabotear, mochar cabezas de algunas figuras más sobresalientes del Pacto Histórico que podían ayudar a consolidarlo, y con ello, impedir la concreción de soluciones y avances que son positivos y rescatables del Gobierno Petro. 

Ahora ya es el momento de aprovechar el desconcierto, la desesperanza y la frustración. Es el momento de reacomodamiento político-electoral de fuerzas de derecha y ultraderecha. Son las mismas fichas en el tablero, en el que unas estaban en reserva y pasan a jugar el papel que las condiciones de desorden les permite. Unas fichas suben y otras bajan. Por su parte, los “patiamarillos” (politiqueros de ambos bandos tradicionales, socialdemócratas vividores de ONG(s), de la burocracia sindical, cooperativas y organizaciones sociales), han abandonado el barco unos y otros se agazapan, en espera de que sus viejos amos despejen el camino para regresar a recibir el premio por “su inteligencia” y su “cordura”. 

Es indispensable señalar que, este reacomodamiento, lejos de ser simplemente electoral y político, es, ante todo, económico y que muchos de los hinchas emocionados de Petro y del Pacto Histórico, no están registrando. No cabe la menor duda que las derechas todas, no solo las de arriba, sino también las de en medio y las de abajo, han pasado a poner en acción la estrategia de recomponer sus fuerzas, recuperar y fortalecerse en las instituciones y gobiernos locales, labor que les está siendo facilitada por el desorden y la anarquía que reina en el Pacto Histórico. 

Por su naturaleza y composición de grupos con propósitos e intereses grupistas y particulares, éste no puede constituir un equipo de Gobierno unificado con una estrategia gubernamental y para llevar adelante las reformas planteadas en campaña. Su resultado es el desorden, la improvisación y la acción más de carácter grupista y personal, que de un cuerpo de política de conjunto para un propósito nacional. De rebote, esto alimenta el que Petro tenga que tomar decisiones personales.  

En consecuencia, no existe unidad de criterios, de voluntades y de acción que permitan dar respuestas coherentes, oportunas y con la solvencia que exige el momento. Esta es la tónica general en todo el país. Sin embargo, hay regiones como el Cauca y otras, donde este panorama, es aún más tétrico y desalentador.

Mientras los politiqueros de los bandos tradicionales sonríen desdeñosos porque en el Pacto Histórico “se acabarán solos”, desempolvan figurines que no hicieron sino amamantarse en la burocracia estatal sin dejar algo que pudiera agradecérseles, allí se armó el festín de aspiraciones individuales y grupistas de espaldas a los electores, que francamente decepcionan y rayan en la irresponsabilidad más vergonzosa. 

Es la bacanal de la ruindad y la mezquindad, del envilecimiento extremo de lo que siguen empeñándose en denominar “política”, “ejercicio democrático”, “defensa del cambio y del Estado de Derecho”. En el Cauca, hasta ahora no han sido capaces de ponerse de acuerdo en unas opciones, por lo menos, más honrosas de orden electoral. La rapiña por ser candidatos, así la “representación” que dicen tener no les alcance para elegir un Concejal de parroquia, se ha impuesto, y el resultado es, por ahora, la completa anarquía. En medio de ese festín, más vergonzoso que lo que había antes, ni la vieja ni la “nueva izquierda”, quieren entender y aceptar que ese deplorable espectáculo, no hace sino servirle en bandeja a los grupos tradicionales, el mantener y fortalecer en el plano local y regional sus posiciones con miras a recomponer sus fuerzas para echar atrás, no una u otra reforma en particular, sino el proceso en su conjunto de democratización de la vida institucional del país. 

El desgrane de diferentes sectores que acompañaron la campaña electoral del Pacto Histórico ya comenzó y la desbandada será estruendosa. Ante tal espectáculo, por nuestra parte, desde EL FARO SOCIAL y otros sectores políticos y sociales independientes, hicimos y hemos hecho el intento y el esfuerzo por construir y poner a consideración de los caucanos una propuesta política diferente en todos los sentidos, que siente las bases de un propósito de mediano y largo plazos que le devuelva la dignidad a los caucanos que tanto hemos luchado y seguimos luchando por salir de la escombrera a donde nos hemos dejado arrojar. 

Tal propuesta política consiste en la constitución y construcción de una Convergencia Política, no únicamente con propósitos electorales, sino alrededor de un Programa Político que señale y oriente la lucha social y política y la acción gubernamental, a la solución de los problemas más graves que arrastramos históricamente y los que nos hemos encargado de crear o alimentar nosotros mismos por acción o por omisión.

Cordialmente EL FARO SOCIAL Popayán, julio 26 de 2.02

domingo, 30 de abril de 2023

 

EL 1° DE MAYO Y EL PORVENIR NOS PERTENECEN. RETOMEMOS SU CONMEMORACION COMO NUESTROS Y COMO DEBE SER.

 

El 1° DE MAYO, como Día Internacional de la clase obrera, es una de las más preciadas herencias que nos han legado sus héroes y mártires en sus luchas y batallas por la consecución de la liberación de la explotación económica, opresión política y degradación a que nos ha conducido hoy el sistema imperialista mundial, en su modalidad neoliberal actual, pero que, pese a todo, jamás renunciaremos a ella. Herencia que nos fuera anunciada ya por la heroica Comuna de Paris en 1.871, durante la cual, los obreros de París y de Francia, “tomaron el cielo por asalto” e instauraron su poder que, a pesar de su corta duración, pudo mostrar toda la potencialidad que reside en ella, su fuerza y capacidad para crear otra sociedad muy superior al infierno del sistema capitalista.

Adoptada inicialmente como decisión de realizar una gran manifestación con carácter local de la Clase Obrera en el Congreso de la Federación Americana del Trabajo en San Luis, Estados Unidos, en diciembre de 1.888, en memoria de los mártires de Chicago, condenados a la pena de muerte y ejecutados por el gobierno norteamericano por haber promovido la Huelga por la rebaja de la jornada de trabajo a las 8 horas, vigentes hasta ahora, e instaurada inmediatamente después, como día internacional de la clase obrera, en el Congreso Inaugural de la II Internacional de la Clase Obrera en Paris en 1.889 y que comenzaría a conmemorarse a partir del 1° DE MAYO de 1.890. El espíritu que le imprimieron los dirigentes de la Clase Obrera en su momento y con el cual debía comenzar a celebrarse, fue el de que este ACTO UNICO E INESPERADO por el momento en que se decidía conmemorarlo y por su carácter de clase, debía ser independiente de los Partidos Políticos (fuesen estos de extrema derecha, de derecha, moderados y/o reformistas)  y de los Estados burgueses, de credos religiosos e internacional, porque al menos intuitivamente, la clase obrera procuraba que fuera un motivo de unidad del proletariado internacional y no un factor de dispersión y fraccionamientos.

Refrendada por la Revolución Socialista de Octubre en Rusia en 1.917 y los imperecederos aportes posteriores a las experiencias prácticas de construcción del Sistema Socialista en la Unión Soviética; por la gigantesca y apoteósica resistencia de la Unión Soviética contra el nazi-fascismo, aberrante engendro de una brutal fuerza ultrarreaccionaria que intentó borrar todo intento revolucionario de la faz de la historia de la humanidad y su fulgurante derrota; por los procesos de Liberación Nacional del colonialismo en Europa, Asia, África, América Latina y Oceanía que el capitalismo y los sectores burgueses imperialistas optaron por conservar y mantener para garantizar el saqueo y explotación a los pueblos colonizados a partir de fines del siglo XIX y comienzos del XX; por las Revoluciones Democrático-Populares triunfantes que, de acuerdo a sus condiciones propias, iniciaron la construcción del Socialismo, y por todos los aportes al desarrollo político y cultural que acompañaron el devenir del siglo XX, como un período histórico de formidables conquistas de la Clase Obrera.

Conquistas que fueran destruidas, no solo por la gran presión externa con características agresivas, violentas y subversivas especialmente contra la Unión Soviética, sino principalmente por los enemigos internos que, paradójicamente y gracias a la devastadora ofensiva en la II Guerra Mundial que le imprimieron las fuerzas nazi-fascistas ultrareaccionarias, les permitió renovar su camuflaje dentro de los Partidos de la Clase Obrera y de los procesos en construcción; experiencias éstas que los revolucionarios conscientes debemos estudiar, comprender y analizarlas, no solo como simples hechos pasados, sino principalmente en las terribles consecuencias negativas que trajeron y de las cuales no hemos podido salir; con el mismo rigor, debemos desarrollar nuestro conocimiento crítico y científico de las condiciones económicas, políticas y sociales en que nos toca vivir y actuar hoy; asumir la correspondiente posición crítica y autocrítica, así seamos muy pocos y tengamos muchas debilidades, porque no tenemos más alternativa que esforzarnos por reconocer y aceptar que la destrucción del Sistema Socialista en construcción, del Movimiento de Liberación Nacional y Social y de la inmensa mayoría de Partidos y fuerzas políticas revolucionarias en el mundo entero, fue una gigantesca derrota para la clase obrera y a sus esfuerzos de construcción del Sistema Socialista, única alternativa a la degradación y barbarie del capitalismo imperialista neoliberal que estamos viendo con nuestros propios ojos.

Capitalismo imperialista neoliberal y su globalización que, en estos 50 años de haber sido impuestos, han demostrado hasta la saciedad la imposibilidad e incapacidad para resolver los dramáticos problemas que aquejan a la humanidad entera. Prometió traer la prosperidad para todos, pero lo que constatamos cada día con mayor preocupación es la escandalosa concentración de la riqueza, tanto en los pocos países más ricos, como en cada país, en las élites dueñas del capital y las riquezas, y con ello, la pauperización de legiones humanas, la inestabilidad y la informalidad en el trabajo, las huestes humanas que huyen hacia donde precisamente no está la solución al hambre y la pobreza. Prometió traer la paz y el fin de todos los conflictos y guerras, pero lo que estamos presenciando es la exacerbación extrema de las guerras locales y la amenaza de otra gran conflagración mundial. Prometió una vida más feliz y placentera en el planeta, pero lo que vemos son los desastres del calentamiento global intensificado y agravado por la feroz competencia entre grupos imperialistas, en la que hay que consumir ingentes cantidades de energías contaminantes para poder sostener el consumo, el despilfarro y la permanencia del capital, su reproducción y su existencia. Han prometido, desde antes de imponerse el actual modelo, acabar con el hambre en el mundo, sin embargo, lo que todos los días constatamos, es que los hambrientos crecen sin que lo quieran ni puedan evitar.

Y frente a esa desgarradora e inocultable realidad, los cínicos usufructuarios de la miseria humana, los políticos a su servicio y los mercaderes de la muerte, lo único que nos ofrecen son las prédicas de aves agoreras, místicos augures y/o de alucinantes profetas vaticinando el “fin de la historia y de las ideologías”, del “fracaso del socialismo”, de que en esta sociedad posmoderna del neoliberalismo “se acabaron las clases sociales” y por supuesto “la lucha de clases”, que ya “la revolución no tiene razón de ser” porque la globalización con sus milagros resuelve todos los problemas habidos y por haber sin necesidad de conflictos; de religiones salvadoras de todos los olores y sabores, no importa cuales sean los Dioses a los cuales hay que adorar y pedirles piedad, lo importante es que “los desheredados de la fortuna” mantengan la creencia en que la salvación y la felicidad no se consiguen aquí en este mundo, sino “en el otro”; nos ofrecen toda clase de combinaciones, mezclas, revolturas y revoltijos como soluciones políticas que van desde los regímenes teocráticos ultraderechistas, populismos a la carta, democracias “nuevas” que no tocan ni modifican en nada las instituciones del capital, del Estado y gobiernos burgueses, pero sí agitan propuestas de redención social y retórica “anti-imperialista” contra unos imperialistas en particular, mientras hacen todo lo posible por meterse dentro del paraguas de otros imperialistas; y por supuesto, nos ofrecen toda la “información verídica” que necesitemos de todas las maravillas hechas con la ciencia y las tecnologías de última generación, listas para el consumo y nuestra comodidad, sin que nos preocupemos por el efectivo, pues el dinero plástico lo resuelve todo rápido y fácil; nos ofrecen a domicilio en todos los barrios y localidades la dosis personal para adultos y para infantes en los colegios; nos ofrecen trabajos con altas remuneraciones en el exterior, pero una vez puestos los pies en el avión, quedarás atrapado en las redes de trata de personas para la prostitución, la esclavización posmoderna, o para engrosar filas al lado de otros mercenarios.

Estas son algunas de las tantas “maravillas” más evidentes, conocidas y publicitadas que nos han traído el modelo neoliberal y su globalización. En esta frenética carrera por acumular bienes, fuerza de trabajo y posibilidades de más acumulación pretendiendo salvarse de la catástrofe, los capitalistas en particular y el capital global, no pueden detenerse; por eso, lo que con tanto frenesí tratan de evitar, inevitablemente los acerca al abismo. Ese destino trágico lo lleva el capitalismo en sus entrañas, sea de la modalidad que sea. Y este sistema en su modalidad neoliberal actual y su globalización, aunque no lo quiera y por más que trate de evitarlo, de esa tumba está muy acerca. Si no ha sido enterrado ya por sus sepultureros naturales, es porque esa gran derrota que sufrió la clase obrera con la destrucción de los avances del Sistema Socialista, sus conquistas y el despojo de su conciencia revolucionaria y sus herramientas de lucha más esenciales como son la organización política y social, la dejaron sumida en un gran desconcierto, confusión, desconfianza y pérdida de credibilidad en sus propias fuerzas, capacidades y en estado de indefensión por muchos años, descenso del que, aún no hemos podido reponernos. 

Por todo esto, la propuesta en la que hemos insistido de RETOMAR LA CONMEMORACIÓN DE ESTE 1° DE MAYO DE 2.023 DE MANERA DIFERENTE, tiene como uno de sus objetivos más importantes, el de poner sobre el tapete, sobre el escenario, la zozobra que estamos viviendo los caucanos por la violencia que se pasea a sus anchas por todo el Departamento, la situación de inseguridad existente agravada por la pandemia y el cierre de la vía panamericana en Rosas, la presión a que están siendo sometidos los trabajadores de la UTEN y los usuarios de servicios públicos, procesos productivos y de organización social campesinos sometidos al asedio y amedrentamiento, la matanza de líderes sociales y tantas otras tropelías que soportamos a diario. Lo importante en este caso, repetimos, no es salir en marchas a competir entre las mismas organizaciones populares, o suponiendo que se unifiquen algunos sectores, simplemente a gritar consignas pasadas de moda que para nada motivan a la gente, mientras ayudamos a ocultarle los graves problemas que ella vive.

Y para colmo de lo que ya está colmado, la decisión del Gobierno de Gustavo Petro en primer lugar, de convocar en este 1° DE MAYO a movilizarse en su apoyo, y en segundo lugar de la exigua minoría de la burocracia sindical nacional y local de salir a “celebrarlo” en apoyo a Petro, constituye un monumental error histórico por muchas razones que, desafortunadamente aquí, no podemos exponer porque nos extenderíamos demasiado. Con ello, lo que están haciendo es facilitarles el camino y las acciones, no solo al uribismo, sino a todas las fuerzas políticas de derecha, pues lo concreto es que estos ya midieron con mucha precisión, la fuerza política real del Pacto Histórico, en especial, para movilizar sectores políticos y sociales en su respaldo, y su capacidad técnica y administrativa. Saben muy bien donde están sus debilidades y por eso vienen demostrado que ellos sí tienen respaldo, opinión, capacidad de movilización, proponen y hacen lo que proponen.

Nada más engañoso para Petro que acudir al respaldo de las supuestas centrales que no representan más que a una exigua minoría de la burocracia sindical. Más del 70% de la clase obrera está por fuera de esas personerías jurídicas que existen y más del 60% deambula en la informalidad, sin organización sindical. Una alta proporción de esa clase obrera sin organización, votó por la propuesta política del Pacto Histórico y a lo mejor, muchos de ellos siguen esperando que el Pacto los represente.  Sin embargo, lo que estamos constatando es que, en este caso y muchos más, el Gobierno de Petro camina como el cangrejo: del triunfo del Pacto Histórico al monumental Error Histórico. Con el agravante que las fuerzas de derecha todas y muy amplios márgenes de opinión en general saben y sabemos lo dudoso, oscuro y preocupante del comportamiento de ciertos sectores del Pacto Histórico convertidos, a la sombra del Gobierno Petro, en los nuevos mandarines que hacen y deshacen por todas partes.

Otra cosa muy diferente es proponer, promover y participar en la movilización política y social para exigir la aprobación, ejecución y desarrollo de las reformas que están planteadas y que el país las necesita, pero de manera independiente, mejorando y modificando algunas de ellas como la laboral y la pensional. Por lo menos estas dos reformas no consultan ni tienen en cuenta la realidad y la profundidad de los cambios en las relaciones laborales que impuso el modelo neoliberal y su globalización actuales. La Señora Ministra del Trabajo cree de manera muy simplista que, con esas reformas, puede regresar a las relaciones laborales del modelo económico anterior, el cual la amamantó a ella en la burocracia sindical. Es en lo que hemos estado insistiendo y seguiremos insistiendo desde EL FARO SOCIAL, que a la movilización política y social sí, pero de manera independiente del Gobierno Petro y sobre todo del Pacto Histórico.

Por nuestra parte, las actividades que seguiremos realizado en adelante en torno a conmemorar el 1° DE MAYO de manera diferente e independiente, estarán dirigidas, en primer lugar, a rescatar, recuperar y crear conciencia de su valor histórico universal, sin desgajarlo o desligarlo del contexto en que estamos y de la lucha por la solución de los graves problemas económicos, políticos y sociales que tenemos ahora; y, en segundo lugar, a motivar, incentivar y fortalecer el estudio, análisis y el debate crítico y autocrítico de la realidad en que estamos actuando ahora. Nuestro propósito, repetimos, no es trenzarnos en competencias ni con la Iglesia católica que, al menos en lo local, domina completamente la celebración de este día, ni con lo que hagan las exiguas minorías de la burocracia sindical, ni menos con lo que pretenden hacer desde el Pacto Histórico de utilizar esa fecha para mostrar respaldo popular al Gobierno. Nuestra propuesta tiene otro sentido: el de reconstruir todos los procesos y las armas de lucha de la clase obrera, remover todos los escombros que nos ahogan y reponernos de las tragedias a las que nos llevaron los enemigos de clase abiertos unos y encubiertos otros. En ese sentido, no es otra celebración más con el mismo estilo y defectos viejos, ni únicamente para un momento como éste; va para largo y para muchos años. En ese transcurso, será la Historia la que juzgará lo que hagamos o dejemos de hacer. Por eso, para hacer lo que estamos haciendo hoy y lo que hagamos mañana, no le pedimos ni le pediremos permiso a nadie. Ninguna persona, grupo u organización política o social, puede abrogarse el derecho de prohibirnos que lo hagamos u ordenarnos qué es lo que tenemos que hacer y qué no. Así lo determinaron los representantes de la clase obrera ante el Congreso Inaugural de la II Internacional de la clase obrera en París en 1.889, mucho más genuinos que los de ahora por amplísima mayoría. Y ese legado lo cumplimos y cumpliremos con fidelidad y a cabalidad. 

Fraternalmente

 

Presidencia y Junta Directiva

EL FARO SOCIAL CAUCA

 

Popayán, abril 30 de 2.023  

 

 

lunes, 20 de febrero de 2023

CARTA ABIERTA...

 CARTA ABIERTA AL SEÑOR PRESIDENTE GUSTAVO PETRO URREGO 


¡Ojo al Suroccidente del país, Señor Presidente! Es muy bien sabido para Ud., los demás altos funcionarios del Gobierno y para la ciudadanía en general que la región del Suroccidente colombiano (Valle del Cauca, Cauca y Nariño), puso una alta cuota de votación para el triunfo del Pacto Histórico. 

Nos ha llamado poderosamente la atención y hemos recibido con mucha preocupación, el ver la pobreza, la languidez y lo paupérrimas que fueron las marchas en apoyo a las reformas por las que ha luchado nuestro pueblo durante tantos años, que clama, reclama y se movilizó con tanta fuerza en 2.019 y 2.021. 

La movilización en Popayán fue prácticamente decepcionante; en Pasto no hubo, y en Cali, fue demasiado pobre. Entendemos perfectamente que el evento ocurrido en la vía panamericana ha generado serios traumatismos en la región, sobre el cual, no se le pueden adjudicar culpabilidades anteriores a este Gobierno, pero sí se le deben exigir responsabilidades actuales. 

El Cauca se encuentra en este momento totalmente al garete, sin dirección, sin liderazgo ni social ni político. Con un Gobernador totalmente perdido en el laberinto, y el Alcalde de la capital, más interesado en la venta de algunos activos del Municipio y el contrato con el IGAC de actualización del catastro multipropósito, que en ver cómo contribuye a resolver los delicadísimos problemas del Depto. y la ciudad, estamos como el derrumbe en la panamericana: atravesados en el camino sirviendo de obstáculos, en vez de contribuir en algo a resolver la grave situación de la región. 

Pasto y Nariño están ahogados, y las promesas hechas por Ud. mismo de resolver necesidades de emergencia y problemas que necesitan soluciones inmediatas, no llegan por que la politiquería que penosamente arrastran la mayoría de dirigentes del Pacto Histórico paralizan la acción, con mayor riesgo, en un momento crucial como éste. Y si a esto agregamos la simple y escueta realidad de que las Instituciones gubernamentales y oficiales siguen en manos de la politiquería tradicional y de una burocracia acostumbrada a vegetar en la molicie y la sinvergüencería, el cuadro ya deja de ser dramático y se convierte en apocalíptico, absolutamente insoportable e intolerable. 

Por encima y por en medio de estos escombros de la politiquería, han pasado terremotos, grupos armados, movilizaciones, paros, taponamiento y bloqueo de vías, pero a pesar de ser escombros, allí siguen vivos, marchitando toda esperanza y ahí sí, bloqueando política, institucional y mentalmente todo intento de sacudirse esa costra por parte de las comunidades. 

Cali, por mucha salsa que tenga, irremisiblemente ve agravarse sus condiciones sociales de existencia porque allí confluyen y se concentran las consecuencias y efectos del narcotráfico, la violencia y la pobreza que abundan en toda la región. Allí confluye todo el desplazamiento forzado del Pacífico, Nariño, Cauca, y en buena medida, el de Chocó, huyendo de la guerra con la esperanza de encontrar soluciones donde tampoco las hay. 

Creemos que el Cauca necesita, y con alta urgencia, un proceso de recomposición de liderazgos y de fuerzas políticas con la disposición de emprender la renovación política e institucional del Depto. Con una Vice-presidenta y Gobernador que no se les ve por ninguna parte; con un exparlamentario del Pacto Histórico con un pie en San Isidro y otro afuera; con un Comisionado de Territorios que arrastra un desprestigio acentuado desde hace varios años; con unos exparlamentarios de los partidos tradicionales y otros más recientes que desaparecieron por completo y sin pena ni gloria del escenario; con unos “Movimientos Sociales” que penosamente caminan con balas de oxígeno a la espalda, y con unos parlamentarios elegidos en las elecciones pasadas que tampoco mugen por ningún lado, a no ser, cuando se trata de obtener recursos y beneficios inmediatos y sectoriales; qué podemos esperar de esta Sala de Cuidados Intensivos y sin médicos, Señor Presidente? 

Pareciera que el “Movimiento Social” que tanto protagonismo hizo en el Cauca, igualmente desapareció sin dejar huellas; que los indígenas del CRIC, que tanta alharaca hicieron en la campaña electoral para su elección creyendo que con el triunfo podrían darle rienda suelta a su expansionismo, ahora que deberían estar en “la primera línea” apoyando las reformas, y en especial la de la salud, como por arte de magia, desaparecieron; sin campesinos rezongando porque no se sabe si se los “tragó la montaña” o se los tragó el modelo neoliberal; sin trabajadores de las agroindustrias en el Norte del Cauca, pues cuando salen, lo hacen para ir a defender a los dueños de las agroindustrias de “los indios invasores” porque “hay que ir a defender el trabajo”; y obreros de instituciones oficiales que no asoman ni la nariz por la ventana e informales que llenan las calles de Popayán y otros Municipios igualmente perdidos, movilizarse a apoyar, no únicamente las reformas, sino principalmente los procesos de democratización del país, les parecen discursos retóricos que “no dan resultaos concretos”, es decir, beneficios puntuales, particulares y/o sectoriales. 

En este mes largo que la región ha estado sometida a una de sus situaciones más delicadas, la Señora Vice-presidenta, por obligación política y moral, debió estar acá, liderando, organizando, uniendo fuerzas y esfuerzos, al frente de las soluciones, moviendo y removiendo esa institucionalidad que vegeta en la modorra, promoviendo apoyo y solidaridad dentro y fuera de la región. ¿De qué “sabrosura” fue que habló Ud., Señora Francia Márquez en la campaña electoral? ¿Su “sabrosura” es estar en estado de somnolencia al “suave arrullo” en la poltrona del Ministerio de la Igualdad, dejando escapar plácidos suspiros? Por su puesto, que esto no pasa de ser igual a lo que hacen los altos burócratas y tecnócratas del Estado que han vivido en la sabrosura a costa de la miseria de nuestro pueblo; solo que para ellos no es motivo de suspiros porque están acostumbrados a esa vida. Y Ud. lo sabe mejor que nadie. 

Y, ¿de qué igualdad es que se trata entonces? Si alguna lucha por igualdad tiene sentido y razón es la lucha contra la DES-igualdad que vive el Cauca, con respecto al resto del país, y en particular, el territorio de donde es oriunda. 

¡Ojo al Suroccidente del país, Señor Presidente! Si el Pacto Histórico echa a perder este baluarte de la democracia, pierde todo; después no pueden salir a echarle la culpa a la extrema derecha de lo que Uds., dirigentes de ese Pacto y muchos otros que aterrizaron allí para seguir en lo mismo, no pudieron, no quisieron o no les dio la gana hacer lo que tenían que hacer. 

En las comunidades urbanas, campesinas e indígenas hay reservas y fuerzas sociales y políticas más que suficientes en las que hay que recuperar la credibilidad y confianza para que puedan actuar con mayor consciencia y decisión de profundizar los cambios y reformas que necesitan y hay que hacerlas. Si se crean otros mecanismos e instrumentos políticos diferentes a la politiquería tradicional que es lo que predomina en el Pacto Histórico, veremos crecer, reverdecer y florecer las fuerzas democráticas que reiteradamente han sido obstruidas, anuladas y condenadas a no poder proponer ni hacer nada porque la legalidad y los retenes de esa minoría oligárquica que siempre ha gobernado el país, no permite que se le modifiquen ni que se los muevan o remuevan. 

 O ¿no es eso lo que hemos visto con respecto a la reforma al sistema de salud? ¿Quiénes crearon y montaron el sistema y con él las EPS? Estamos en plena presencia del escándalo que han montado alrededor de la modificación de ese sistema criminal, que ha ocasionado más muertos que toda la violencia en el país. Y eso que hasta allí, no se trata de acabarlo, como alegan, sino de modificarlo simplemente, aunque no podemos desconocer que la reforma sí les acaba un negocio gigantesco con los recursos que pertenecen a todo el pueblo colombiano. Ahora las EPS son la maravilla, son el modelo que deben imitar en todo el mundo. 

Y en este monumental escándalo, no ha podido faltar lo que hemos presenciado. El espadachín Petro (el Único) defendiendo su reforma. No había nadie más quien lo hiciera. Es decir, él, el Único, el cura, tenía que tocar las campanas (convocar a las movilizaciones), dar la misa con la santa bendición y salir a recoger las limosnas; y él, el Único, como buen caudillista, hizo toda la liturgia, mientras los feligreses esperan, igual que en las iglesias religiosas y en las de la politiquería, que el cura “salve las almas” o el “jefe” resuelva todo. Allí no aparecieron los dirigentes políticos del Pacto Histórico ni los dirigentes sociales a dar la cara al público, a comprometerse en la lucha no solo por una reforma, sino por las soluciones de fondo que necesita el país y por la consolidación de los procesos democráticos. Es ya conocido que nosotros no estamos de acuerdo que el Gobierno haga todos esos oficios y se ocupe de todos esos menesteres. Es allí donde deben actuar los partidos y/o grupos políticos que supuestamente están comprometidos con los procesos de democratización del país y las organizaciones sociales, o el tan promocionado movimiento social, que de todo ha tenido, menos de movimiento social. 

Pero la verdad es que no se sabe dónde reside la mayor languidez, si en los funcionarios del Gobierno, en la burocracia y tecnocracia del Estado que son diligentes cuando les conviene a sí mismos y a sus patronos, e insolentes cuando se trata de atender las necesidades de la ciudadanía, o en las organizaciones sociales, partidos y grupos políticos y sus burocracias y politiqueros que allí son peor. Por eso y por muchas otras razones, una amplia proporción de sectores sociales y políticos que apoyamos el proceso de democratización del país, no confiamos en buena parte de los “dirigentes” del Pacto Histórico porque su trayectoria demuestra que no son confiables y que incluso, ante sus propios electores, han perdido la credibilidad. Si aterrizaron allí, fue para reencaucharse, recuperar imagen y continuar por lo mismo. 

Por eso, hemos planteado la necesidad urgente de recomponer las fuerzas, los liderazgos, las maneras de reconstruir las organizaciones políticas y de hacer el ejercicio político. De reconstruir las organizaciones sociales con movimiento social y todo, pues el más grande y elocuente testimonio de lo que son realmente los partidos, grupos políticos, organizaciones sociales y movimiento social, lo pudimos ver a plenitud, el 14 de febrero. 

Consideramos que este aspecto en particular, tiene una trascendencia enorme, puesto que es allí donde hay que hacer la diferencia con la politiquería tradicional, y que, además, no se resuelve solo con las reformas, por muy necesarias y urgentes que sean, y menos con unas cuantas lánguidas marchas, como las que se hicieron. 

De Ud. atentamente, Señor Presidente. 

EL FARO SOCIAL 

Febrero 20 de 2.023

sábado, 11 de febrero de 2023

SOÑAR DORMIDOS...

SOÑAR DORMIDOS PUEDE SER HASTA DIVERTIDO, PERO NO PODEMOS SEGUIR EN LA DIVERSIÓN; HAY QUE DESPERTAR Y PONER LOS PIES EN LA TIERRA. 


La guerra en Ucrania en la que están comprometidos los dos bloques imperialistas del momento, de un lado Rusia-China con su cola de aliados, y del otro Estados Unidos de Norteamérica-Unión Europea-Japón, también con la suya, el primero haciendo la guerra directamente en el terreno y el segundo apoyando a los neo-nazi-fascistas ucranianos con millones y millones de dólares de ayuda material y financiera, no cesa ni hay solución a la vista para el caso en particular. La confrontación en Oriente Medio que igualmente compromete a los dos bloques, aunque con apaciguamientos temporales, tampoco se detiene. Si hay treguas temporales, es debido a que los conflictos internos en algunos de los regímenes políticos ultrarreaccionarios de la región, se agravan, provocando reacciones populares que amenazan su permanencia en el poder, como en el caso de Irán, en donde hemos presenciado la ejecución de algunos participantes en las recientes protestas. 

En África, las guerras promovidas por esa misma disputa no cesan y, en general, los pueblos africanos han visto empeorar sus condiciones de vida, retrocediendo a situaciones peores que las que vivieron en el siglo pasado, durante el Movimiento de Liberación Nacional y conformación de los Estados Nacionales. Y América Latina hoy, está sometida a una intensa disputa por ganar aliados y por el control de los Gobiernos existentes, unos en manos de fuerzas políticas ultraderechistas, otros que han pasado a manos de sectores políticos de “izquierda”, pero todos con un denominador común: abrumados por una gran inestabilidad económica, política y social, producto tanto de la herencia colonial, como de la incidencia del modelo neoliberal que profundizó las desigualdades en todos los sentidos. Eso es lo que estamos presenciando en todos los países suramericanos, en Centro América y el Caribe y México. 

Para facilitar la comprensión sobre la incidencia actual del bloque Rusia-China en América Latina, realidad en la que hemos insistido desde hace varios años, es necesario presentar una ligera visión panorámica del asunto en su conjunto, pero también de cada uno de los dos actores centrales de la comedia (o tragedia, diríamos mejor), Rusia y China, sin entrar a recabar en aspectos históricos y la evolución de los lazos políticos, primero, y luego económicos de cada uno de ellos con Latinoamérica, puesto que aquí no disponemos del espacio que se necesita para ello; eso tendríamos que hacerlo con un análisis y sustentación que no corresponde a un comentario periodístico como éste. En cuanto a lo que corresponde a Rusia, los vínculos políticos de esta con Latinoamérica, inicialmente con Suramérica, se regularizaron prácticamente en la década de los años 20 del siglo XX, primero con Argentina, al constituirse los primeros Partidos Comunistas en esta región, como resultado de la influencia y expectativas generadas inmediatamente después de la Revolución de Octubre de 1.917 y la expansión de las actividades políticas de la Organización Internacional de los Trabajadores (III Internacional). 

Con respecto a Colombia, adquirieron permanencia desde 1.930 con la creación del Partido Comunista colombiano (Comuñangas, como irónicamente los bautizara Jorge Eliécer Gaitán). Enfaticemos este aspecto en particular: esos vínculos no eran de negocios, inversión y exportación de capitales, como ahora, sino políticos, de apoyo al fortalecimiento del Partido Comunista, a las luchas obreras, campesinas, indígenas y populares. Luego, estos vínculos se extendieron a toda Latinoamérica y el Caribe. Desde luego, las relaciones sociales y políticas de la clase obrera norteamericana con el Movimiento Obrero europeo, y en gran parte con la clase obrera rusa, ya existían desde el siglo XIX. Esos nexos se mantuvieron hasta 1.953, momento en que la nueva dirigencia del Partico Comunista de la Unión Soviética cambió toda la política comunista revolucionaria que caracterizó al Partido bolchevique y al Estado soviético, cambió el rumbo, y dicha nueva dirigencia inició la restauración del capitalismo destruyendo todo lo que había sido construido del Sistema Socialista. Conservó el nombre de Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS); de la Unión Soviética (U S) o unión de todos los pueblos que hicieron parte de ella; del Estado Soviético y toda la simbología creada por los comunistas y los pueblos en el proceso revolucionario, pero ya no eran ni comunistas, ni revolucionarios ni soviéticos ni nada de eso. Simplemente usaban el nombre de Unión Soviética, pero en los hechos se habían convertido en otra superpotencia, cuya aspiración era desplazar a Estados Unidos de todos lados. De allí en adelante se inició lo que los políticos de Occidente, periodistas y comentaristas denominaron la época de “la Guerra Fría”, que por cierto, no fue tan “fría” como se cree, consistente en el enfrentamiento de Rusia con la otra superpotencia, los Estados Unidos de Norteamérica por ganar nuevas influencias la una, y conservar su dominación mundial que habían alcanzado los Estados Unidos, después de la Segunda Guerra Mundial. China, donde ya se había desarrollado un proceso revolucionario accediendo al poder político la burguesía nacional con los campesinos, obreros y otros sectores populares, no tenía en esa época, ni la fuerza ni la capacidad, económica, política y militar para entrar en ese forcejeo, como lo está haciendo hoy, por la hegemonía mundial con las otras dos superpotencias, Rusia-Estados Unidos, como se les denominó en ese momento. 

En su contenido, las instituciones soviéticas acordes con el Sistema Socialista, que por pura y simple conveniencia había decidido mantener esa nueva dirigencia en Rusia, no podían servir de manera indefinida a esa economía capitalista que realmente iba en rápido ascenso y si, ni siquiera en la forma, podían acoplarse a una economía capitalista normal, menos podían mantenerse en un sistema y Estado imperialista como lo era Rusia ya, a partir de la década de los años 60 del siglo XX. Esta es una de las razones fundamentales por las cuales, esa “Unión Soviética”, ese “Estado soviético”, que de Soviéticos no tenían absolutamente nada, colapsaron, se derrumbaron, porque el capitalismo en su modalidad neoliberal globalizante, que ya se había impuesto desde la década de los años 70 del siglo XX en Europa Occidental y Norteamérica, empujaba por todo el mundo exigiendo apertura de fronteras, de mercados, del comercio, con todos los cambios que propició en las economías y legislaciones internas de la gran mayoría de países a nivel mundial. En 1.990 se desfondó ese caparazón que ya no le servía al sistema capitalista que había sido reinstaurado en Rusia, con el nombre de soviético. Con toda la razón, Partidos, grupos y sectores políticos críticos de lo que sucedía en Rusia, lo denominaron Socialimperiasmo soviético, que, si bien no se arruinó totalmente, si tuvo un descenso grande de su presencia en el escenario mundial. Allí no termina, como se cree, la “Guerra Fría”; se apacigua por toda la década de los años 90 del siglo XX, pero con la particularidad que la superpotencia norteamericana, pasó a convertirse prácticamente en el árbitro único del mundo y a ejercer “la hegemonía unipolar”, como se acostumbra a decir ahora. 

Mientras tanto, durante la primera década del siglo XXI (2.000-2.010), el repliegue forzado ruso, le sirve para reconstruir su resquebrajada economía, rehacer las instituciones burguesas, de acuerdo a como realmente era: una economía capitalista con aspiraciones y propósitos claros de volver a la escena internacional con una coraza mucho más sólida (o un pelambre más elegante de Oso siberiano, diríamos nosotros). Pero volver a pisar la escena internacional y abrirse paso, ya no lo podía hacer, como lo intentó en las décadas de los años 60, 70 y 80 del siglo XX. Ahora ya ponía los pies en ella otro competidor que se habría camino con muchos bríos: China, que había hecho, si no exactamente lo mismo, si algo igual: arrojar al cesto de la basura lo poco que había hecho por la construcción del Sistema Socialista e iniciar su Programa de Modernización (retroceso) al sistema capitalista desde 1.979. En la siguiente década (2.010-2.020), Rusia y China continúan su expansión hacia los mercados internacionales, puesto que la economía rusa iba en recuperación y la de China en ascenso y, como potencias con aspiraciones y propósitos de dominación mundial, tenían que abrirse paso en un mundo que se encontraba bajo la “hegemonía unipolar” de Estados Unidos y sus principales aliados, Unión Europea y Japón. 

¿Qué hacer ante esa realidad? ¿Seguir lidiando con enormes esfuerzos para abrirse paso cada uno por su lado, a sabiendas de las desventajas que los separaban de la otra superpotencia, Estados Unidos y sus aliados? He aquí el factor fundamental económico y político que une a Rusia y China y los obliga a actuar juntos e ir conformando el bloque que ya hoy, es una realidad en consolidación ascendente. Para poder disputarle el dominio a Estados Unidos en todos los continentes con posibilidades de éxito, les era necesario actuar de manera coordinada, hacer acuerdos conjuntos, en lo posible, unificar políticas generales, sin sacrificar intereses y objetivos propios de cada uno. Por su puesto que el bloque no surgió ni se ha consolidado de manera espontánea, de un momento a otro; ha sido, por el contrario, el fruto de un proceso largo de enfrentamiento con “la hegemonía unipolar” de la otra superpotencia; proceso en el que poco a poco, le han ido ganando influencias, espacios y aliados en sectores políticos de poder, gubernamentales, institucionales, de inversión y de incidencia fuerte en las actividades económicas de muchos países en todo el mundo. 

Bloque que no ha estado, no está ni estará exento de choques, a veces fuertes, con peligro de rompimiento pues, al fin y al cabo, ambas son potencias imperialistas con sus intereses y apetitos propios, que compiten entre sí por ganar supremacía el uno o el otro, pero también con objetivos comunes. Tampoco se puede asegurar que ese bloque haya de permanecer inalterable indefinidamente. Puede romperse en algún momento, como también puede romperse el otro bloque, y de hecho, esto ya se está operando, desde que comenzaron a reventarse los hilos más débiles en los países menos desarrollados, dependientes o neocoloniales en Europa, Asia, África, América Latina y Oceanía, y que amenaza con ir ascendiendo hasta la cúpula de los pocos países más desarrollados (G 7), pues al G 20 ya llegó y produjo la separación de Brasil, India y otros países de ese grupo que giraban bajo la órbita de Estados Unidos y sus aliados. En la gran inestabilidad de la economía mundial, en el ambiente de máxima pérdida de credibilidad en la política y en los Estados burgueses que estamos presenciando a toda hora, todo es posible; no hay nada fijo e inmutable. En la última década del siglo XX y la primera del XXI, muy pocas personas se atrevían a poner en duda el dominio total (“hegemonía unipolar”) de Estados Unidos y sus aliados en el mundo. Hoy, no hay la menor duda de que ese dominio total está resquebrajado, y que Estados Unidos y su cola, perdieron ese poder de ordenarle a todo el mundo lo que debía o no debía hacer. 

Por su parte China hizo presencia y fortaleció sus lazos políticos con Latinoamérica a partir de la década de los años 60 del siglo XX, en cierta medida, aprovechando el impacto de la revolución cubana en sectores políticos democráticos, juveniles y revolucionarios. Igual que en el caso de la Unión Soviética en los años 30 del siglo XX, aquí también se trataba de vínculos políticos, pero en este caso, con una diferencia específica que no se puede pasar por alto. Si bien la dirigencia china del momento hacía parte del Movimiento Comunista Internacional, estos vínculos no los estableció esa dirigencia con los Partidos Comunistas oficiales existentes ya en toda América Latina, es decir, los que habían sido reconocidos desde tiempo atrás por la Unión Soviética y por la Organización Internacional de los Trabajadores, sino por fuera de ellos. Ello se debió a que el cambio de la política por parte de la dirigencia en la Unión Soviética en 1.953, originó inmediatamente enfrentamientos ideológicos y políticos entre los Partidos Comunistas respectivos y luego, la ruptura total. En adelante, la dirigencia china promovió y apoyó la creación de otros Partidos y grupos comunistas que estuvieran de acuerdo con sus orientaciones ideológicas y políticas, hasta que en 1.977-1.979, decidió establecer alianzas con los Gobiernos de Estados Unidos y de otros países latinoamericanos, como en el caso específico de Chile, en cabeza de Augusto Pinochet, tendencia que continuó y se ha ido ampliando y fortaleciendo en el trascurrir de las décadas siguientes, pero ahora ya no como relaciones políticas, sino comerciales, de inversión de capitales y competencia con los Estados Unidos, y en cierta forma, también con Rusia. Actualmente, las relaciones comerciales y de inversión de capitales de China con Latinoamérica, son muchísimo más cuantiosas que las de Rusia para esta parte del mundo. Sin embargo, es conveniente señalar que, las relaciones chinas con la región, son más de carácter comercial y de inversión de capitales, mientras que las de Rusia, están más dirigidas a la venta de armamento militar convencional, equipamiento de ejércitos, logística militar y asesoría, proyectos de generación de energía atómica y minero-energéticos, aunque este renglón, ha ido en disminución. 

¿¡Sobre qué presupuestos estratégicos, coincidencias y aspiraciones mutuas ha sido reorientado el avance de las relaciones comerciales, de inversión de capitales, de apoyo político y de consolidación de la presencia del bloque imperialista Rusia-China, a partir de la segunda década del siglo XXI en esta disputa global!? 

1 Los propósitos de sometimiento y dominación de Europa Occidental a Rusia y todos los demás pueblos y nacionalidades pequeños europeos y asiáticos vecinos mediante invasiones, amenazas y presiones de todo orden, han permanecido activos y/o latentes durante siglos. Con mayor razón, después de la Revolución Socialista de Octubre de 1.917 en Rusia y la posterior conformación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), la agresión tomó características brutales con la invasión alemana nazi-fascista en 1.941. Terminada la guerra, el liderato de la amenaza lo asumieron los Estados Unidos como principal potencia que salió favorecida de la confrontación, hasta 1,953. Sin importar para nada que la dirigencia rusa hubiera cambiado la política revolucionaria y comenzara a restaurar el capitalismo, la amenaza continúo como “la Guerra Fría”, o enfrentamiento de las dos superpotencias, Estados Unidos y Rusia que seguía usando el nombre de “Unión Soviética”. Este hecho, expone con entera claridad, que a la otra gran potencia no le molestaba solo el hecho de que allá se estuviera construyendo el Sistema Socialista, sino también la existencia de cualquier competidor, y menos, si se consolidaban uniones fuertes que pudieran amenazarle su dominio mundial. Así es la naturaleza, el carácter de la economía y políticas imperialistas, cualesquiera que sean; sus aspiraciones de dominio no tienen reversa ni límites; procura dominar y someter todo bajo su mando o bajo su bota militar, si es necesario. Esa y otras uniones, había que acabarlas, drama que tuvo uno de sus momentos álgidos, como hemos visto, en 1.990. Con todo ello, el depredador por apetito, quería recoger todos los escombros y establecer sobre ellos, su globalización. Así lo hemos presenciado en el conflicto actual en Ucrania y todo el cerco militar que la OTAN ha tendido en las fronteras con Rusia. 

2 A su vez Rusia y China, ya desde la primera década del siglo XXI, respondieron consolidando su influencia geoestratégica comercial, de inversión de capitales, fortalecimiento de fuerzas políticas y militares, influyendo y/o ganando gobiernos a su favor en Asia, Oriente Medio, África, América Latina, Oceanía y, en buena medida, en Europa, es decir, ganando posiciones en la retaguardia de Estados Unidos y sus aliados. A la sazón, en América Latina encontraron los suculentos platos, con postre incluido, prácticamente servidos en la mesa. A las condiciones de explotación y dominación política y pobreza a que las oligarquías latinoamericanas han sometido a nuestros pueblos y que el modelo neoliberal impuesto desde la década de los años 70 del siglo XX contribuyó a ahondar y agravar, causantes de la gran inestabilidad política e institucional que vivimos, produjeron el ascenso de sectores de las burguesías reformistas que no alcanzan a ser siquiera burguesías nacionalistas capaces de, no solo hacer reformas al modelo, sino también cambios más radicales económicos y políticos, y a su vez esto, aunado a la ausencia de fuerzas políticas revolucionarias, la única salida que encuentran esas burguesías reformistas es arrimarse al paraguas de una u otra potencia imperialista que les prometa posibilidades de negocios y apoyo político. Y allí han estado prestos los nuevos amos del mundo que necesitan expandir su poder. Poco a poco fueron unificando un Programa Político común que hoy es la guía que unifica sus acciones, sin desconocer los propósitos e intereses que cada cual tiene como potencias imperialistas en ascenso, es decir, persiste la competencia entre ambos, pero sin lesionar su programa común. Tal Programa está basado en: 

I; Puesto que el enfrentamiento Rusia-Estados unidos como superpotencias entre 1.960-1990, con su pausa en esta década, para luego reactivarse en la primera década del siglo XXI, se llevó a cabo entre esos dos gigantes, y luego con los dos nuevos actores, Rusia y China contra “la hegemonía unipolar” de Estados Unidos en el mundo, Rusia como potencia imperialista en recuperación, plantea como objetivo general central de su nueva presencia en el mundo, la lucha por romper esa “hegemonía unipolar” de Estados Unidos y establecer “un nuevo orden mundial” con la presencia de 2, 3 o más potencias en disputa, o “multipolar”. Obvio; de una potencia imperialista en recuperación, no podemos esperar que tenga como programa político, acabar con el dominio imperialista si no, cómo repartirlo con las otras potencias existentes. Este es uno de los objetivos claves que une al bloque Rusia-China, sobre todo, a partir de la segunda década del siglo XXI. Según Jacaranda Guillén AIDA, analista del Senado de México, “el paso de una política defensiva de Rusia en el plano internacional a una política ofensiva, se inició con el discurso de Putin en la conferencia de seguridad en Múnich (Alemania), en 2.007. Allí cuestionó y atacó la intervención unipolar de Estados Unidos y Europa Occidental en todo el mundo y lanzó su estrategia política de la multipolaridad, y que, a partir de ese momento, América Latina pasa a ser uno de sus objetivos centrales de expansión de Rusia” (BBC NRWS MUNDO. Julio 2/2.020). Otro analista, Milosevich MIRA, Investigador del Real Instituto El Cano. Madrid, dice que Rusia y China “son socios estratégicos que tienen muchas cosas en común y la principal es que ambos quieren compartir con Estados Unidos y que quieren un mundo libre de lo que ellos llaman la hegemonía de Estados Unidos. Quieren un mundo multipolar” (Ídem). 

II; Davydov VLADIMIR M. (NUSO. Marzo-abril de 2.010) estima que para 2.010, el comercio chino con América Latina ya había sobrepasado los 100 mil millones de dólares. Y para Villar SANTIAGO, (diciembre de 2.014) … “las relaciones rusas en su política exterior, se han establecido de acuerdo a los siguientes principios: a) libre ejercicio de la soberanía y autodeterminación de los pueblos; b) no injerencia ni intervención en los asuntos internos; c) respeto a la soberanía nacional; d) necesidad de recuperación y fortalecimiento del papel de las Naciones Unidas en la solución de los conflictos internacionales”. También estima que la venta de armamento ruso a países latinoamericanos se incrementó en un 900%, entre 2.004 y 2.008, respecto de 1.999-2.003. Y Zapata SANDRA expresa: “La puja de los actores globales por ganar peso e influencia ha marcado el devenir reciente de América Latina, con China como protagonista absoluta. Con Rusia en guerra, los países latinoamericanos comienzan a plantearse de manera pragmática sus vínculos, en busca de mercados para sus exportaciones”. (abril 19/2.022). 

En vista de todo lo anterior, concluimos: 

1; Esta feroz competencia entre los dos gigantes bloques imperialistas que se diputan el dominio del mundo en la actualidad es un hecho incontrovertible, que solo ciegos, sordos, mudos, sin olfato e insensibles, lo niegan u otros pretenden ignorarlo. 

2; Es de suma importancia anotar que, para América Latina, este macabro juego, por ahora, se está llevando a cabo en los terrenos económico, político y social; aún no ha llegado al enfrentamiento militar como en otras regiones del mundo; sin embargo, ningún genio, por muy genial que sea, puede predecir hasta cuándo durará ese desarrollo relativamente pacífico de todos estos acontecimientos. Pero no nos debe caber la menor duda que la agudización de esa disputa traerá las guerras a América Latina. 

3; En este espacio no podemos detenernos en el análisis de cada uno de esos slogans que está utilizando el bloque Rusia-China y sus aliados como quisiéramos, de su “multipolaridad”, “libre ejercicio de la soberanía y autodeterminación”, “no injerencia en los asuntos internos”, “respeto a la soberanía nacional”, “recuperación del papel de la ONU” y la “defensa” de los Derechos Humanos, como bandera para disfrazar, justificar y engañar a los pueblos en todo el mundo y en particular, a los latinoamericanos. Por el momento solo podemos expresar que esa demagogia queda al descubierto cuando observamos con qué clase de fuerzas políticas se aliaron antes y han establecido ahora sus plataformas de negocios. A los señores NIkita Krushov, Briesnev y Kosiguin ayer, a sus fuerzas políticas de las que dependían y sus aparatos estatales, no les importó aliarse con cuanto granuja hubiera, con tal de oponerse a las fuerzas revolucionarias que no estaban de acuerdo con la destrucción del Sistema Socialista en Rusia, y después en China sucedió lo mismo, y tampoco titubearon para aliarse con Richard Nixon de Estados Unidos, Pinochet y el Shah Mohammd Reza Pavhlevi de Irán. Como no les importa en lo más mínimo la cordialidad y el buen gusto actuales de Vladimir Putin y Xi Yin Pin compartidos con Bolsonaro o Lula en Brasil, con la figura angelical de la nueva “izquierda” en Chile o los Kishner de Argentina, con Evo Morales o con la criminal y ultraderechista dirigencia peruana, con los dirigentes cubanos o con el nuevo Somoza de Nicaragua. Con tal que haya oportunidad de negocios y, si no de apoyo, por lo menos de neutralidad política en los Foros internacionales, todo está maravillosamente bien. A veces la cara de ingenuos bien administrada frente a los adversarios, sirve, pero la de bobalicones, no. Frente al instinto y el espíritu burgueses propios de las potencias imperialistas viejas o nuevas en felices nupcias con los reformistas latinoamericanos, esa limitación se vuelve más perjudicial que lo que hacen esos mismos monstruos, a los cuales, por desgracia, muchos les siguen dando crédito como si se tratara de revolucionarios. 

4; Ante la amenaza que representa esa disputa imperialista global por la explotación, dominio y sometimiento de nuestros pueblos, no nos queda otra alternativa que disponernos, especialmente los revolucionarios, a recuperar y fortalecer nuestra preparación teórica, política y organizativa con una política independiente, construida por nosotros mismos en la lucha, evaluando con toda la profundidad posible la cadena de desastres y errores que hemos cometido antes, y los que seguimos cometiendo ahora. 

5; A esta disputa de gigantes no podemos escapar, pero tampoco podemos someternos pasiva, dócil y/o cobardemente. Las reservas que existen en nuestros pueblos para hacer la revolución, son inmensas e inagotables. Si no las vemos, o no las queremos ver, o no confiamos en ellas por la catarata que nos han metido en los ojos, es otra cosa. 


EL FARO SOCIAL. 

Popayán, febrero 10/2.023 

lunes, 30 de enero de 2023

A LA MOVILIZACION POPULAR ESTE 14 DE FEBRERO

 Hemos sido suficientemente claros y explícitos al expresar que, por el hecho de tener una posición política independiente frente al Pacto Histórico, a Colombia Humana y en particular, frente al hoy Presidente Gustavo Petro, eso, de ninguna manera significa que asumamos posiciones en contra de todas las propuestas políticas, soluciones programáticas planteadas por ellos y las realizaciones que lleven a cabo. Hemos expresado con entera claridad, que apoyamos todas las reformas que contribuyan a profundizar y consolidar el proceso de democratización política del país, como la reforma agraria, en especial, para hacer justicia con todas las víctimas del despojo, desplazamiento forzado y la violencia; las reformas laboral, pensional, a la salud y la reforma política para mejorar la acción de los partidos y grupos políticos populares y democráticos, lo mismo que las medidas y cambios políticos que consideremos urgentes, necesarios y beneficiosos para las comunidades, de acuerdo a la situación política concreta que estamos viviendo. 

Nos parece sumamente importante en este momento, la reforma política, en la cual se redefina con la mayor claridad posible, el papel, la acción y la responsabilidad de los partidos y grupos políticos interesados en las transformaciones estructurales que necesita el país. En Colombia, cargamos con una deuda histórica con la sociedad, debido a que hemos aplazado indefinidamente un debate trascendental, alrededor del manejo, ya secular de los gremios económicos (ANDI, FENALCO, ASOBANCARIA, FNC, FEDEGAN y grupos financieros como SARMIETO ANGULO, SINDICATO ANTIOQUEÑO, SANTO DOMINGO), sobre el Estado y las políticas que este debe realizar para la solución de los problemas nacionales. Este es uno de los aspectos esenciales causantes de la desaparición prácticamente de los partidos tradicionales, incluidos algunos de izquierda. Estos fueron totalmente reemplazados por los gremios económicos, y las alianzas, que más que alianzas, son aglomeraciones coyunturales y accidentales que tanto hemos ensayado, así, con la rapidez y facilidad con que aparecen, desaparecen. En síntesis, ésta no puede reducirse a una reforma simplemente electoral, a quitarle, aumentarle o redactar de otro modo, unos cuantos artículos del Código Electoral y a cambiar unas cuantas butacas del Consejo Electoral. 

Pedir que el Presidente Petro haga presencia en cuanto derrumbe se presenta y en cuanto bloqueo de carreteras hagan comunidades, con razón o sin ella, no es el camino para consolidar realmente procesos democráticos que tanto hemos esperado. Por un Estado democrático que clamamos y reclamamos, con instituciones completamente democratizadas y al servicio de los intereses nacionales, es con lo que realmente tienen que comprometerse los partidos y grupos políticos que dicen apoyar las reformas. En una reforma política realmente democrática, estos no pueden limitarse a pedir derechos, sino principalmente, asumir responsabilidades y deberes frente los intereses nacionales de conjunto y de manera especial, con el pueblo colombiano. La transición energética, alrededor de la cual han levantado tanto polvo para ensuciarle los ojos a la gente e impedirle que vea a quienes es que realmente están defendiendo y con quienes es que están comprometidos, está íntimamente ligada al control de la deforestación y defensa de la Amazonía. De nada o muy poco serviría reducir las emisiones de CO2, si la destrucción de la Amazonía y la deforestación en general continúa. Esgrimir argumentos como el de que Colombia no aporta a la emisión de CO2 sino un mínimo de 0.66% en el global (ONU, datos de 2.018) y que por lo tanto el Gobierno no tiene por qué precipitarse en la transición, o que Petro asume compromisos internacionales porque “quiere figurar y convertirse en héroe de la redención del planeta”, solo revelan la poca inteligencia de quienes acuden a ese “rebusque” de argumentos. 

Al respecto, estos genios de la “genialidad” no tienen en cuenta que Petro lo que simplemente está haciendo es sumarse a una corriente universal que no solo está protestando y luchando por la descarbonización de la economía y sus emisiones al planeta, sino que en muchos casos ya están haciendo la transición energética, como Vietnam, con resultados maravillosos; y por otra parte, que con esos argumentos, lo que sencilla y llanamente están haciendo, es ponerse totalmente al lado de las gigantescas corporaciones petroleras, del carbón, de los Gobiernos a su servicio y de las ONG(s) que lagartean proyectos “ecológicos” y “ambientales”, quienes se la han pasado y se la pasan, ya casi por un siglo en el bla, bla, bla…, produciendo basura física y digital en todas las reuniones y foros mundiales sobre la crisis energética, la crisis ambiental y el calentamiento global, pero no han hecho absolutamente nada, y cuando alguien propone algo y comienza a hacerlo, entonces eso es “precipitado”; tampoco dicen nada de los recursos financieros que Petro logró conseguir con su Presencia en Davos (Suiza), y por último, lo que buscan es sembrarle la idea a la gente de que esa propuesta está condenada (¿por quienes?) al fracaso, que con eso va acabar con la inversión extranjera, con la propiedad privada, el veneradísimo, sacrosantísimo y eterno sistema capitalista, como si en las fuentes alternativas de generación de energía, por ahora, solar y eólica, no fueran las mismas grandes corporaciones explotadoras de ese recurso, las que van a invertir. 

Estamos presenciando cómo, esos gremios y grupos financieros que hace muchos años se adueñaron del país, con sus voceros en los partidos y grupos políticos de la extrema derecha, liberales “patiamarillos”, algunos encumbrados jefes de “izquierda” que pisan más cerca del uribismo que de los reclamamos de los colombianos, sus altoparlantes en TV y Radio, sus escuadrones armados oficiales y no oficiales, sus redes y todos los voz a voz que cuchichean en los oídos de las comunidades, abierta y concertadamente, han montado una altisonante campaña para oponerse, bloquear y, si se lo permitimos, echar abajo todo el proceso de reformas por las que se movilizaron las grandes mayorías del país en 2.019 y 2.021 y se expresaron en los resultados electorales de 2.022. …” Creemos que es el momento de pasar a la acción, de convocar a la movilización general del pueblo en apoyo y exigencia de que las reformas que ya han sido trasquiladas y debilitadas aún más, se retomen y se lleven adelante.” (EL FARO SOCIAL. Nov. 21/2.022). … “Pero para esto, antes que cualquier otra cosa, hay que romper la inercia que nos imponen el estilo, los métodos, hábitos, costumbres y marrullas de la politiquería tradicional. Tenemos primero, que desbloquear nuestro pensamiento y nuestras actitudes políticas, todas las fuerzas que estamos interesadas y necesitamos que las reformas democráticas prosperen y ojalá avancen mucho más. Una cosa son las reformas democráticas que logremos realizar y profundizar con el empuje de las fuerzas políticas populares desde abajo, y otra cosa es que nos quedemos como el pajarillo pichón chillando y abriendo el pico para que los papás nos lo llenen, que nos quedemos esperando que los beneficios de las reformas nos lleguen desde arriba” (EL FARO SOCIAL. Nov. 21/2.022. El subrayado es del texto). 

Las razones para exigir la ejecución de las reformas que están planteadas, por algunas de las cuales se ha derramado tanta sangre en el país, y para luchar porque se realicen, son imprescindibles, pero además, nos sobran. Sin embargo, esas razones, sin fuerza política y social adecuadamente orientadas, por muy brillantes que sean, no podrán realizarse o no tendrán efectividad. Si no queremos que este intento de avanzar en los procesos de democratización del país, sea una frustración más, debemos pasar a la movilización general del pueblo, sin titubeos, sin cobardías, y sobre todo, despojándonos del grupismo y sectorialismo que tanto daño hacen a la unificación y concentración de fuerzas en un momento crucial como este en que necesitamos romper el cerco que ha montado toda la reacción en contra de lo que el pueblo ha pedido y exigido durante tantos años. 

Desde cada barrio, cada vereda, cada rincón del país: ESTE 14 DE FEBRERO, A LEVANTAR UN SOLO PUÑO, UNA SOLA FUERZA Y UN SOLO GRITO: ¡¡¡NO MAS!!! ¡¡¡NO MAS MARRULLAS POLITIQUERAS!!! 

ESTE 14 DE FEBRERO SALGAMOS MASIVAMENTE DECIDIDOS A NO PERMITIR QUE NOS SIGAN MUTILANDO Y BLOQUEANDO LAS REFORMAS QUE NECESITAMOS.

¡VAMOS POR DEMOCRACIA POLITICA Y SOLUCIONES PUNTUALES A LAS NECESIDADES QUE TENEMOS! VAMOS POR LA DEFENSA DE LAS REFORMAS: POLÍTICA, LABORAL, PENSIONAL, DE LA SALUD, AGRARIA Y LA TRANSICIÓN ENERGÉTICA.

 EL FARO SOCIAL 

Popayán, enero 30/2.023

EL "COROLARIO DE TRUMP" ESTÁ EN MARCHA

  Compañeros de EL FARO SOCIAL, simpatizantes, amigos y lectores; por la trascendencia de los acontecimientos sucedidos en Venezuela el 3 de...